10 consejos para afrontar un régimen

Si has ganado unos kilos en los últimos meses, es el momento de perderlos. Sigue nuestros consejos dietéticos.

1. Averigua la causa del aumento de peso

Sabiendo cuál es el origen de nuestra gordura podremos adelgazar por fin, ya que esta información nos dará la oportunidad de tomar las medidas adecuadas.

2. Come bien, sin pasar hambre

Hay que recordar que no engordamos por comer mucho sino por comer mal. Para adelgazar hay que tomar los alimentos que nos convienen y nos permite la dieta. Así mismo, hay que tomarlos en las combinaciones adecuadas.

3. Conviene saber por qué un régimen puede fracasar

Si se sufre ansiedad, existen muchas posibilidades de que se fracase en el régimen. Lo mismo pasa si se tiene una dependencia psicológica de la comida. En este caso es necesario recurrir a un psicólogo para que a la vez que perdemos kilos, nos ayude a dejar de consolarnos con la comida cada vez que tenemos algún traspiés.

4. Huye de los medicamentos agresivos

Sobre todo de los que contengan hormonas tiroideas. Se recomiendan sin embargo las fórmulas magistrales de los remedios homeopáticos y la fitoterapia, que carecen de efectos secundarios y están elaboradas según las necesidades de cada paciente y de su tipo de obesidad.

5. No ingieras diuréticos

Tienen un efecto engañoso y perjudicial. Nos hacen perder agua, no grasa. Así, en cuanto dejes de tomarlos, retendrás más líquido del que hayas perdido. Por otra parte, el líquido retenido sirve de cuña para que los adipocitos, que son las células del tejido graso, se puedan expandir fácilmente, con lo que el espacio que al principio ocupa el agua lo termina rellenando la grasa.
Por otro lado has de tener en cuenta que al perder líquido también pierdes sales minerales cruciales para el organismo. Si retienes líquido y quieres mejorar este problema, reduce al mínimo el consumo de sal y bebe de dos a tres litros de agua al día.

6. No te acostumbres a los laxantes

Es lo peor que puedes hacer si padeces estreñimiento. Con cualquier tipo de laxante el intestino se hace perezoso y se acostumbra a la dosis, con lo que deberás incrementarla. Además todos ellos acaban provocando trastornos en la flora intestinal debido a la pérdida de minerales que produce su consumo continuado.

7. No te desesperarse si la báscula no refleja los resultados

No tires la toalla a la primera de cambio. En primer lugar, mídete. Es posible que no hayas perdido peso, pero sí volumen. En segundo lugar, puede que lleves una vida sedentaria. Sería bueno que hicieras ejercicio. Por último, si has maltratado tu cuerpo con regímenes hipocalóricos, es probable que éste necesite unos meses para reequilibrarse antes de perder lo que le sobra.

8. Elabora una dieta a tu medida

La dieta más saludable y efectiva es aquella en la que se consumen alimentos con un índice glucémico bajo y cereales integrales. Pero a pesar de seguir estos principios, es necesario que el régimen se adapte a tus necesidades.

9. Pon más esfuerzo en la etapa de mantenimiento

Introduce con precaución alguno de los alimentos que se han suprimido en la etapa de adelgazamiento. Y deja para contadas ocasiones los enemigos de nuestra silueta, como son los dulces, las harinas blancas, las patatas fritas y las bebidas dulces.

10. En los ataques de hambre, toma alimentos que no engorden

Recurre a la fruta, yogures desnatados, queso, huevos duros y ensaladas. Bebe agua mineral 20 minutos antes o después de las comidas porque, de lo contrario, diluye los jugos gástricos y entorpece la digestión.

Comer fuera de casa sin caer en la tentación

- Antes de salir de casa toma alguno de los alimentos que te permite el régimen, como por ejemplo: una pieza de fruta, un yogur desnatado, queso fresco. Así no sufrirás ningún ataque de hambre y aliviarás la ansiedad de tomar algo que no está indicado en la dieta alimenticia.

- No le digas a nadie que estás a régimen; se te echarán encima ofreciéndote suculentos manjares y desanimándote con frases como “tú no lo necesitas” o “por un día, qué más da”. Pero tú bien sabes que solo unas horas pueden dar al traste con todos tus esfuerzos de varias semanas.

- Bebe agua mineral.

- No tomes canapés.

- Procura no mirar la comida y distraerte hablando con la gente.

- En un restaurante, no te comas el pan. Si quieres picar algo antes de la comida pide un poco de queso o unos rabanitos.

- No mires la carta, ten en mente lo que vas a pedir por ejemplo una ensalada y un pescado o carne a la plancha.

- Pregunta qué guarnición te van a traer con el segundo plato. Si son patatas, pide que te las cambien por otra clase de verdura.

- Pide antes que los demás para no sucumbir ante alguno de los platos elegidos por tus acompañantes.

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