10 razones para incluir el miso en tu dieta

En japonés, la palabra miso significa ‘fuente de sabor’ y, en la cocina asiática, se ha convertido en un ingrediente fundamental, cuyo potencial ha llegado a la gastronomía occidental.

  • Autor: Laura Valdecasa

Elisa Blázquez, nutricionista de la clínica iQtra, nos explica que el miso se elabora a partir de la fermentación de semillas de soja, cereales y sal marina fermentada con el hongo koji. Para cocinar con miso, se tiene que disolver antes con un poco de agua y, luego, se añade al final de la cocción calentando ligeramente sin hervir, ya que si hierve, perderíamos las enzimas. que contiene.

Si eres celíaca, puedes consumir con total tranquilidad la variedad hatcho miso, elaborado únicamente a partir de la soja. Por contra, el mugi miso no es apto para intolerantes al gluten, por incluir entre sus ingredientes la cebada.

El miso de soja “es un fermento del que no deben abusar las personas que tienen problemas tiroideos y las mujeres que deben evitar la soja por cáncer estrógeno-dependiente”.

El miso, aunque no sea pasteurizado es difícil que se estropee, de todos modos se recomienda guardarlo en la nevera. 

Razones por las que tomar miso

  1. Aporta bacterias vivas y es un buen probiótico. Ayuda a fortalecer la microbiota intestinal, importante para la inmunidad y la correcta absorción de nutrientes.
  2. Es muy rico en aminoácidos esenciales, es remineralizante y aporta magnesio, potasio y hierro al organismo.
  3. Contienen niveles altos de calcio y vitamina K, que ayuda al mantenimiento saludable de los huesos y reduce las posibilidades de sufrir osteoporosis.
  4. Tiene un alto aporte de vitaminas B3, especialmente la B y la B12, implicadas en el mantenimiento del sistema nervioso, en el uso de las proteínas por parte del organismo y en la formación de glóbulos rojos de la sangre.
  5. Es alcalinizante, depurativo, antioxidante y favorece a la digestión. Es un caldo ideal para días en los
    que tienes indigestión o te sientes hinchada.
  6. Proporciona un extra de energía, gracias a su aporte de glucosa.
  7. No tiene fermentos lácticos, por lo que es apto para los intolerantes a la lactosa.
  8. Contiene ácido linoleico y lecitina, que contribuyen a reducir los niveles de colesterol.
  9. Darás un toque original a tus platos, ya que es un fermento ideal como condimento para sopas y multitud de recetas.
  10. Debido a sus altos niveles antioxidantes, que juegan un papel fundamental para reducir los signos de envejecimiento prematuro, nutre la sangre promoviendo la regeneración celular, lo que aporta un plus de brillo y vitalidad natural tanto al rostro como al cabello y a las uñas.

Tipos de miso

  • Shiro miso: se elabora con arroz blanco y es de color amarillo. Tiene poco tiempo de fermentación y su sabor es suave. Es el que más hidratos contiene.
  • Aka miso: también se elabora con arroz blanco, pero tiene una fermentación más larga, por lo que tiene un sabor más intenso y su color es rojo.
  • Hatcho miso: se elabora con soja y tiene un color marrón oscuro. No lleva cereales, solo soja. El sabor es intenso y profundo. Se considera el más potente. Es el miso más rico en proteínas.
  • Genmai miso: se elabora con arroz integral y soja. Es de color marrón y tiene un sabor un tanto terroso.
  • Mugi miso: se elabora con cebada. Es de color marrón rojizo y tiene un sabor más dulzón.
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