12 consejos para prevenir la alergia a los ácaros

En cualquier estación del año pueden aparecer las alergias respiratorias al polvo doméstico, que contiene bacterias, ácaros, moho. Pero se previenen con una serie de medidas. Te las damos.

En cualquier estación del año pueden aparecer las alergias respiratorias al polvo doméstico, que contiene bacterias, ácaros, moho. Pero se previenen con una serie de medidas. Te las damos.

 

Una casa puede acumular una media de cuatro kilos de polvo al año. Contiene entre un 70-90% de partículas grises y marrones, además de células de piel, un 5-25% de fibras y hasta un 5% de pelos.

 

Los síntomas más característicos de las alergias al polvo son estornudos, picor de ojos, lagrimeo, tos, mucosidad, cansancio…

 

En muchos casos, los responsables de los procesos alérgicos son los ácaros, que pertenecen a la familia de los arácnidos. Son inofensivos, pero sus excrementos contienen altos niveles de proteínas alérgicas que pueden desencadenar crisis de asma y otros procesos.

 

Estas alergias se pueden prevenir mediante una exhaustiva limpieza de la casa.

 

Consejos

 

1 - Descalzarse y ponerse calzado limpio al entrar en casa. Los alérgenos y las sustancias contaminantes pueden llegar por los zapatos.

 

2 - El suelo de madera almacena menos ácaros que las alfombras, pero mueve el polvo con rapidez. Si tu suelo es de madera pásale el aspirador durante cinco minutos, al menos una vez a la semana.

 

3 - El felpudo es un foco de gérmenes. Coloca una alfombrilla lavable en la puerta de acceso a la vivienda.

 

4 - El salón y el dormitorio reúnen las condiciones idóneas de vida de los ácaros: calor, humedad, alimento y oscuridad. También las cortinas están en contacto directo con el aire de la ventana y, cuando ventilamos, atrapan el polen del ambiente. Además de pasar semanalmente el aspirador por la zona, es aconsejable mover los muebles una vez al mes y aspirar el polvo de debajo de ellos.

5 - Las tapicerías son el tejido ideal para los ácaros, por lo que es preferible tener sofás de cuero.

 

6 - No conviene que las mascotas entren en el salón y en la cocina. El pelo de los animales suele caerse con facilidad en el tresillo, alfombras… y está impregnado de saliva y sudor, que causan reacciones alérgicas en muchas personas.
A la hora de aspirar, es importante que te fijes en que el aspirador recoge todos los pelos.

 

7 – En cocinas y baños la humedad facilita la aparición de moho. Si sus esporas se esparcen en el aire, pueden provocar alergias. Si tienes plantas, hay que evitar regarlas en exceso para que la tierra no se convierta en un criadero de moho.

 

8 - No debe haber restos de comida en el suelo de la cocina, como migas de pan, porque originan hongos. También se forma en las tablas de cortar de madera; lo mejor es emplear las de plástico.

 

9 - En una cama se pueden concentrar 10.000 ácaros y más de dos millones de sus excrementos. A los dos años, el 10% del peso de una almohada puede corresponder a ácaros muertos y sus heces. Por eso, una vez al mes, aspira el colchón y la almohada (o lávala a 60ºC cada año).

 

10 - Utiliza cubrecolchones anti ácaros.

 

11 - Cinco minutos cada semana, pasa el aspirador alrededor de la cama para recoger los ácaros que se caen al suelo tras mover la colcha o las mantas.

 

12 - Cuidado con los peluches. Contienen muchos ácaros de polvo y otras sustancias que podrían ser un problema grave para los niños. Lo mejor es meterlos en una bolsa de plástico y congelarlos durante dos días; después, si se quiere, se pueden lavar.

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