Dieta en Pareja. ¡Mucho Mejor!

El 85% de las personas que se ponen a dieta son mujeres y la mayoría reconoce que los peor es tener que ver cómo su pareja o su familia come una cosa y ella otra. Hacer dieta en pareja puede hacerlo más llevadero. Pero a la hora de planificar los menús hay que tener en cuenta que ellos y nosotras comemos de forma diferente.

La constitución de hombres y mujeres es diferente. Ellos tienen más músculo y más hueso, más masa magra, y eso aumenta el gasto de calorías diarias. Pero hay más. Ellos, dicen las estadísticas, suelen hacer más ejercicio físico. Luego, para ponérnoslo más difícil, están las hormonas: en la etapa previa al periodo sentimos más hambre y también más gula, rindiéndonos a pecados ultracalóricos (carbohidratos y dulce) que no son siempre los mejores amigos de nuestra figura. Y es que ha quedado demostrado que existen neurotransmisores, como la serotonina, que tienden a disminuir en esa etapa, lo que aumenta las ganas de comer.

Diferencias básicas:
La doctora Concepción Vidales Aznar, directora médica de Nutrimedic en Madrid (www.nutrimedic.com), nos saca de dudas. Explica que a la hora de adelgazar, ambos sexos deben tener en cuenta diversos factores:
*Metabolismo basal y gasto energético: los hombres suelen tener mayor gasto energético que las mujeres y esto hace que las dietas de adelgazamiento no necesiten ser tan estrictas en calorías y deban ser mayores las cantidades.
*Constancia y rigidez: ellos son, mal que nos pese, más constantes que nosotras, y si se conciencian, tienden a cumplir mejor sus objetivos. “Los hombres son mas competitivos en este aspecto y se marcan unos plazos más asumibles y cortos que nosotras. Y si en algunos casos pasamos más tiempo en casa tendemos a picotear más entre horas que ellos”, cuenta la nutricionista.
*Cambios hormonales: las mujeres los sufren más y esto hace que el ánimo, incluso el apetito y apetencia por el dulce e hidratos de carbono, sea mayor en determinadas épocas de la vida, como en el embarazo, la menopausia o la premenstruación. ¿Y por qué nos pierde el chocolate? En realidad, su gran efecto placentero se debe a su contenido en triptófano, precursor de la serotonina (neurotransmisor relacionado con el bienestar).
*Cantidades: son mayores en la dieta de un hombre, ya que su metabolismo gasta más y su constitución es en general mayor. Alimentos “de peso”
*Alcohol: es, a juicio de la doctora Vidales, lo que puede hacer fracasar la dieta antes en los hombres que en las mujeres, ya que ellos consumen más.
*Retención de líquidos: las mujeres lo sufren en mayor medida: por problemas hormonales, circulatorios, embarazos...

Tipo de alimentos:
Los requerimientos nutricionales en uno u otro sexo son distintos y también dependen de enfermedades padecidas. Como explica la experta, “las dietas deben cubrir las necesidades energéticas personales, pero teniendo en cuenta que en las mujeres habrá que aportar alimentos diuréticos (piña, apio, té) con efecto saciante (para evitar el picoteo entre horas) y con carbohidratos complejos en comidas (pasta y arroces) mejor que en cenas, para eliminar ese ansia de dulces. La dieta debe contener alimentos ricos en antioxidantes (frutas y verduras) y debe ser ajustada en calorías a su gasto metabólico. Además, no debemos olvidar los aportes de calcio a través de lácteos desnatados y hierro (legumbres, verduras y carnes). En cuanto a los hombres, la elección también se debe ajustar a su metabolismo, con dietas no tan reducidas en calorías, incluso más ricas en proteínas; sí es importante insistir en la reducción de la ingesta de alcohol y de grasa (frituras), sobre todo si se come fuera de casa”. Algo habitual, pues ellos, cuando van al restaurante, el plato que más solicitan es carne con patatas, mientras que ellas prefieren las ensaladas. Entonces, ¿qué debemos pedir? Las mujeres, nutrientes ricos en hierro (carne magra roja, legumbres, verduras de hoja verde) y calcio. Ellos, sobre todo proteína, evitando carnes con grasa, lácteos enteros y salsas, que aumentan la grasa abdominal y el colesterol.

Una dieta diferente:

MUJER. Debe comer con equilibrio.
-Desayuno. Fruta del tiempo (piña, fresas...)o zumo natural de naranja, y té o café con leche desnatada o de soja. Tostada integral con pavo frío y queso fresco (una porción). A media mañana, una pieza de fruta y té.

-Comida. De primero, ensalada de vegetales frescos, crema de verduras o gazpacho. De segundo, carnes poco grasas (pollo, conejo, ternera) o pescado a la plancha, al horno o en microondas. Uno o dos días en semana: pasta con verduras o legumbres estofadas con verduras. Postre: té o infusión.

-Cena. De primero, caldo de verduras o queso fresco con un tomate; de segundo, tortilla de espárragos y champiñón o pescado al horno y ensalada de canónigos y cherry. Antes de acostarse: una onza de chocolate negro.

HOMBRE. Necesita más proteína.
-Desayuno. Café con leche desnatada y tostada de pan con jamón o huevo (revueltos o en tortilla) y fruta de la temporada. A media mañana, fruta o minibocadillo de pavo y queso fresco.

-Comida. De primero, ensalada variada, verduras a la plancha o caldo con fideos finos de pollo desgrasado o de verduras. De segundo, carne, pescado o huevo a la plancha, al horno, o en microondas, con guarnición de verduras a la plancha. Uno o dos días en semana: pasta o arroz con carne y verduras como plato único.

-Media tarde: una pieza de fruta, café con leche o zumo de frutas, y un puñado de frutos secos (30 gr, dos veces por semana).

-Cena. Similar a las comidas, pero evitando pasta o arroz: ensalada o caldo de primero, y carne, pescado o huevos de segundo, con verduras a la plancha.

Por: Silvia Capafons.

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