Melatonina, ¿Un Nuevo Fármaco?

Es el ‘somnífero’ más natural. Llegó a nuestras vidas como un remedio eficaz contra el jet-lag, difícil de conseguir, y hoy inunda el mercado en diversas presentaciones (comprimidos, tabletas masticables, spray, gotas, jarabe...) como el ‘somnífero’ definitivo. Pero ¿en qué consiste la melatonina y cómo nos ayuda? ¿Podemos incorporarla a nuestro botiquín sin más?
El Dr. Diego García- Borreguero, director del Instituto de Investigaciones del Sueño (iis.es), nos dice que “la melanina es una hormona cuya eficacia va a variar en función de la melatonina propia que estemos produciendo en ese momento. Es un fármaco que depende de la hora del día, de cuánta melatonina propia tengamos. De este modo, si estamos liberando poca, la eficacia de la melatonina exógena (la que tomemos como medic mento) va a ser grande. Si es mucha, su eficacia va ser menor. Y no sólo eso: también depende de la hora en que se tome, porque puede ser un hipnótico, no tener efecto o tener justo el contrario del que deseamos: actuar como un café”.
¿EN QUE? CONSISTE?
“Es una hormona producida por la glándula pineal (junto al cerebro). Se secreta sólo por la noche y en oscuridad”, dice el doctor Diego García-Borreguero, director del Instituto de Investigaciones del Sueño. Es decir, se precisan ambos factores (no se produce de día aunque no haya luz).
¿CO?MO ACTU?A?
“En la retina hay receptores que detectan la luminosidad y llevan su señal al hipotálamo, una zona del cerebro en la que está el reloj biológico, que le da al resto del organismo instrucciones horarias de qué hacer en cada momento según la hora del día”. Cuando es de noche y hay oscuridad, el reloj biológico manda una señal a la glándula pineal y se libera la melatonina.
¿PARA QUE? SIRVE?
Así, la melatonina regula el ‘momento horario’ de varios sistemas fisiológicos (hormonas, etc.), y en los humanos induce al sueño (le dice al cerebro que pare). Comienza a liberarse entre las 9 y las 11 de la noche, se mantiene en niveles altos durante toda ésta y disminuye ya en la madrugada: nos activamos.
CUA?NDO FALLA...
Nuestro ritmo de vida (aprovechar la noche), la luz eléctrica, algunos fármacos como los betabloqueantes para la hipertensión... exponen a nuestro reloj biológico a una información falsa: le hacen creer que es de día. Entonces, falla la melatonina.
Algunos tipos de insomnio, muy frecuentes, pueden deberse a esto (también influye la genética): el síndrome de retraso de fase del sueño (cuando en lugar de a las 9 de la noche, comienza a liberarse más tarde, a la 1 o 2 de la madrugada -se tarda en conciliar el sueño, ya que suelen pasar 2 horas desde la secreción de la melatonina hasta que se siente sueño-) y el síndrome de avance de fase del sueño (la segregación se inicia antes de las 9, pero -como no cesa la actividad- no se nota; son esas personas que no tardan en dormirse, pero se despiertan a las 4 de la madrugada, ya despejadas). En ambos casos hay un déficit de sueño, de descanso.
CUÁNDO TOMARLA Y EN QUÉ CANTIDAD
Es vital determinar la dósis y cuándo es mejor administrarla. Ambos trastornos (el síndrome de reatros de fase del sueño y el de avance de fase del sueño) se tratan con melatonina, gracias a la cronoterapia. Se realiza el test de secreción de melatonina (salival), que evalúa cuándo comienza a segregarse, y se determina el momento y la dosis en que ha de administrarse. Y ese es el problema que surge cuando la adquirimos por nuestra cuenta: la falta de precisión sobre cuándo tomarla, aunque en los prospectos se indica, de modo general, que se tome media hora antes de irse a la cama.
¿RESULTA SIEMPRE EFICAZ?
“Uno de los problemas de la melatonina es que no se sabe si es eficaz a largo plazo”. Y mucha gente ‘no nota nada’. No obstante, con la cronoterapia, que suele completarse con exposiciones de luz (el cerebro percibe que es de día antes, con lo que reordena toda la secuencia horaria), en 2 semanas se notan los efectos y entre 6 y 12 meses se corrige el reloj biológico. Pero siempre hay que reeducar los hábitos.
DIFERENCIAS con las otras 'pastillas para dormir'.
No tiene efectos secundarios. “A dosis bajas no tengo nada en contra de que se tome”, afirma el doctor. Su origen suele ser sintético o vegetal (se extrae del cacao), y no produce el ‘efecto resaca’ de los verdaderos somníferos.
Por: Carmen Sabalete

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