4 razones para vacunarse

Nos protegen de enfermedades que un día fueron epidémicas y hoy mantenemos a raya. Pero no debemos bajar la guardia. Te damos 4 razones para vacunarse.

1. Evita contagios

Europa asiste a un repunte del sarampión, con un brote especialmente activo en Rumanía, donde hay más de 5.000 afectados y 21 fallecidos, según la Organización Mundial de la Salud; Portugal (con la muerte de una joven de 17 años) e Italia (con más de 1600 casos este año). Por eso es importante recordar las 4 razones para vacunarse que te damos a continuación. ya que la vacunación evita decenas de miles de muertes.

Algunas voces apuntan al éxito del mensaje del movimiento antivacunas como explicación a la reaparición de una enfermedad que parecía superada. De los casos en los que se conoce el estado vacunal de los pacientes, el 88 % no había sido inoculado. Algunos niños porque tenían edad inferior a la de la vacunación, pero en el grupo de pacientes de entre 1 y 4 años, a los que sí les correspondería haber recibido la inmunoterapia, el 85 % no tenía puesta la vacuna. “Es evidente que cuantas más personas no están vacunadas en una población, el contagio de casos y la diseminación de la enfermedad es más fácil y activa”, advierte la doctora Rosa Albañil, coordinadora del grupo de trabajo de Patología Infecciosa de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria.

2. El riesgo persiste

En España las tasas de vacunación son muy altas en la población infantil (alrededor del 95 %), pero no sucede lo mismo con los adultos, tanto para el calendario vacunal ordinario como para las administradas en situaciones de riesgo. Pese a ello, nos creemos a salvo no solo del sarampión, sino de otras enfermedades que fueron frecuentes como la polio. Sin embargo, no deberíamos bajar la guardia.

“Existe un riesgo real”, dice la doctora Albañil. De hecho, en España se han dado casos recientes de sarampión, rubeola, rubeola congénita, difteria y meningitis C en personas que no habían sido vacunadas. Si se mantienen las coberturas vacunales actuales, no habría problema, “pero si bajamos la guardia es posible que haya enfermedades que puedan volver a afectar a la población, porque vivimos en un mundo globalizado”, recuerda el doctor Amós García Rojas, presidente de la Asociación Española de Vacunología.

3. Previene epidemias

Si estas enfermedades son hoy infrecuentes en los países desarrollados y, por ello, desconocidas para la mayoría de las personas, es precisamente porque un alto porcentaje de la población está vacunada y, por ello, protegida frente a ellas. “Si se produce un caso de enfermedad y la población está mayoritariamente vacunada, no habrá diseminación de la misma. Si se produce un caso de enfermedad en una población con pocas o ninguna persona inoculada, habrá diseminación y contagios entre esas personas y puede surgir, con más probabilidad, una epidemia”, apunta la doctora Albañil.

4. La ciencia lo avala

En algunas zonas del planeta y sobre todo en algunas capas de la sociedad, hay un acceso deficiente a las vacunas, no solo por un tema económico, sino también social, como sucede con las personas en situación de exclusión. Mientras eso sucede, en otros ámbitos sociales existe una desafección hacia la utilidad de la inmunoterapia, y no por motivos económicos (en España, el calendario vacunal está cubierto por la Sanidad Pública). Son personas que deciden no vacunar a sus hijos, pese a las recomendaciones de las sociedades científicas y de la OMS. “En general, comparten la creencia de que se trata de enfermedades raras, más propias de otras épocas, respecto a las que no tenemos riesgo de enfermar actualmente. Esto es una verdad solo a medias: porque si estas enfermedades son infrecuentes hoy es precisamente porque la mayoría de las personas estamos defendidas frente a ellas por las vacunas”, opina la doctora Albañil.

Tampoco es cierto que los niños adquieran inmunidad por sí solos al enfrentarse a enfermedades como el tétanos. “Según toda la documentación científica disponible, estos argumentos carecen de fundamento demostrable”, concluye la experta.

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