5 alimentos que hacen tu cerebro más fuerte

Aunque no existen los alimentos milagrosos, sí que hay algunos que nos pueden ayudar a mantener la salud de nuestro cerebro.

Tener un cerebro sano depende de múltiples factores. La alimentación es uno de ellos y, afortunadamente, está en nuestras manos mejorarla para que no juegue en nuestra contra. Para ello no existen alimentos milagrosos sino patrones dietéticos equilibrados que deben mantenerse en el tiempo como puede ser la dieta mediterránea.

La dieta mediterránea se compone de una buena cantidad de frutas, verduras y legumbres. También incluye cereales y alimentos ricos en carbohidratos como el pan, la pasta y el arroz integral. En esta dieta se recomienda un consumo moderado de carne blanca, pescado y ciertos lácteos. El aceite de oliva se usa como grasa de preferencia para cocinar y aderezar los platos.

Aunque, como hemos dicho, no existen los alimentos milagro, sino que hay que seguir una dieta equilibrada y comer moderadamente, sí que hay alimentos que pueden ayudar a cuidar nuestro cerebro. Eso sí, de nada sirve que te preocupes en comerlos, si azúcar, sal y grasas trans están muy presentes en tu dieta. Estos últimos son los grandes enemigos del cerebro, así que ya sabes, modera e incluso evítalos (sobre todo el azúcar y las grasas trans -de muy mala calidad, a diferencia de las insaturadas-). 

Y ahora sí que sí ¡hora de hacer la lista de la compra!

Cacao

El cacao es rico en flavonoides y un estudio americano realizado en 2014 revelaba que este alimento mejoraba la capacidad cognitiva y la memoria de los sujetos de la investigación. Sin embargo, la opción más saludable y completa sigue siendo la de la fruta, por lo que debería ser la fuente primaria de la que obtenerlos.

Aguacate

Son muchos los beneficios que se le otorgan a esta fruta, sobre todo para la salud de nuestro corazón y circulación sanguínea. El aguacate es rico en vitamina E, potasio o antioxidantes, entre otros, pero, sobre todo, en grasas saludables tipo omega 3, que mantienen un buen ritmo sanguíneo, algo que repercute directamente en la capacidad de concentración de nuestro cerebro.

Arándanos y fresas

La inclusión de estos frutos rojos en nuestra dieta puede mejorar nuestra memoria en el futuro. Y es que, según revelaba una investigación de la Universidad de Harvard publicada en ‘Annals of Neurology‘ en 2012, el aumento del consumo de arándanos y fresas está asociado a una menor tasa de deterioro y pérdida de memoria en mujeres mayores.

Frutos secos

Las nueces o las almendras son buenas fuentes de vitamina E, valiosas por su capacidad antioxidante, y que se ha relacionado en algunos estudios con una disminución importante del riesgo de pérdida cognitiva a medida que se envejece, así como con una mejora del nivel de concentración. Además, los frutos secos contienen proteínas que estimulan a las llamadas neuronas hipocreatinas, encargadas de mantener nuestra atención.

Té verde

Otro de los grandes protagonistas en la salud de nuestro cerebro es el té verde, al que numerosas investigaciones atribuyen la capacidad de reducir las posibilidades de sufrir enfermedades del sistema nervioso y cardiovascular, así como de mantener nuestra memoria en plena forma gracias a su gran capacidad antioxidante.

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