5 consejos para combatir la degeneración macular

La mácula de nuestro ojo es una mancha amarilla localizada en la retina, especializada en la visión fina de los detalles. Descubre más sobre ella.

La mácula de nuestro ojo es una mancha amarilla localizada en la retina, especializada en la visión fina de los detalles, que nos sirve, entre otras cosas, para poder leer y distinguir las caras de las personas.

 

Se localiza en la parte posterior de la retina y tiene una extensión aproximada de 5 mm de diámetro, y con un tamaño tan pequeño representa un papel tan importante. El resto de la retina, el 95 % de ella, es la capa sensible que se encuentra en el fondo del ojo y que se encarga de transformar los impulsos luminosos que recibimos a través del sistema visual en impulsos nerviosos que son analizados por el cerebro para generar la imagen.

 

Conocida también con las siglas DMAE, la degeneración macular es una enfermedad que afecta generalmente a personas de más de cincuenta años, aumentando el riesgo de padecerla a más del doble en aquellas personas que consumen más de 20 cigarrillos al día. Es característico en estados avanzados mantener la visión periférica, pero ser incapaz de distinguir los rasgos faciales de una persona que se encuentra de frente.

Está claro que ante cualquier síntoma lo primero es acercarte a tu médico de cabecera y que él determine si debes visitar o no al especialista.

 

Si ya padeces esta degeneración, estos son nuestros consejos:

 

1.- Toma alimentos ricos en zinc: las ostras, carnes rojas, el germen de trigo tostado, chocolate negro y el cacao en polvo, nueces y frijoles.

 

2.- Los alimentos con una alta parte de ácidos grasos Omega-3 también son muy recomendables: las semillas de lino, nueces, vieiras y pescados grasos como el salmón, las sardinas, el mero y el atún.

 

3.- No te olvides de las zanahorias, batatas, brócoli, espinacas, pimientos verdes, albaricoques y el melón, por su alto contenido en betacarotenos, que destacan por su papel protector de la mácula ocular.

 

4.- Presta especial cuidado a la luteína y la zeaxantina, sustancias que tienen como función principal en el ojo actuar como antioxidantes, evitando la formación de radicales libres que puedan dañar los tejidos oculares. Los huevos, verduras de hoja, coles de Bruselas, col rizada y las acelgas son alimentos ricos en estas sustancias.

 

5.- Y por ultimo, quizá el consejo más obvio y que hace tiempo deberías haber dejado atrás, deja de fumar.

 

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