5 ideas exprés para recargar las pilas

¿Tienes un bajón? Pues tómate unos minutos y sigue alguno de estos consejos. Porque se trata de los suplementos y recursos naturales que te recargarán al instante. 

 

Una caminata ligera

¡Es decir, ejercicio en pequeñas dosis! Contribuye a estirar los músculos tensos y facilita que la respiración sea más profunda y, así, que la sangre se renueve y llegue el oxígeno al cerebro, con lo que te sentirás más despierta y activa. ¿En el trabajo? Levántate cada cierto tiempo y despídete de frases como ‘acércame eso’.

 

10 gramos de frutos secos

“Son alimentos energéticos por excelencia. Ricos en ácidos grasos esenciales que nuestro organismo no puede sintetizar por sí mismo y minerales como el magnesio (fundamental para prevenir el cansancio), fósforo, potasio, calcio, hierro, zinc y selenio son potentes antioxidantes; además cuentan con proteínas y fibra, con lo que sacian, ayudan a regular el tránsito intestinal y a mejorar la musculatura”, dice el naturópata Richard Vera, del centro Obefis (obefis.es; Madrid). ¿Qué cantidad debes tomar cuando te sientas decaída? “Un puñadito, 10-15 g, por ejemplo; mejor, sin sal y naturales”. Y ten en cuenta una cosa: los más ricos en grasas son la nuez, el anacardo, la almendra, la avellana, las pipas de girasol y el cacahuete; y los más ricos en hidratos (almidón), las bellotas y las castañas.

 

¡Aromaterapia!

“Lo pasamos por alto, pero el olfato es uno de los sentidos más poderosos e influye en la actividad cerebral”, explica Pedro Rodríguez Picazo, experto en Medicina Natural (medintegra.es; Alicante).  Inhalar aceites esenciales, por ejemplo, activa el hipotálamo, el área del cerebro que envía mensajes a otras zonas del cuerpo; de ahí que los aceites esenciales sean un buen recurso natural para activarnos de forma rápida. “Basta unas gotas en las muñecas o incorporarlo a nuestro baño”. ¿Cuáles son los más estimulantes? Canela, que ayuda a combatir la fatiga mental y estimula la concentración; menta, que vigoriza la mente y potencia el pensamiento; limón, que facilita la concentración y tiene propiedades calmantes (al frenar la ansiedad, nos ayuda a trabajar de forma eficaz).

 

Coenzima Q10

Se trata de una sustancia similar a una vitamina liposoluble, que se encuentra en todo el cuerpo, pero sobre todo en el corazón, el hígado, los riñones y el páncreas. ¿Su función principal? Convertir los hidratos y los lípidos en energía utilizable por las células, y proteger al organismo de la acción oxidante de los radicales libres (ya sabes, los responsables del envejecimiento prematuro y de algunas enfermedades pulmonares y renales). Se encuentra de forma natural en el pavo, el pollo, el arenque, la trucha, el salmón, las espinacas... ¿La cantidad necesaria al día? Entre 50 y 100 mg, según explican en el Colegio de Farmacéuticos de Barcelona (cofb.net). Por eso, mejor tomarla en comprimidos, ya que para alcanzar esa cantidad necesitaríamos comer, por ejemplo, 800 gramos de sardinas).

 

Respiraciones profundas

La respiración relaja, pero también revitaliza: “Respirando de forma profunda y calmada, facilitas que el organismo reciba el suficiente oxígeno. Una mayor oxigenación redunda en beneficio del sistema nervioso”, explica Pedro Rodríguez. ¿Cómo debes practicarla? Estira bien la columna, inspira despacio por la nariz, notando cómo elevas el diafragma. Luego, expulsa el aire por la boca, también despacio. Hazlo tres veces seguidas.

 

Por Carmen Sabalete

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