5 remedios naturales para problemas comunes

¡Para cada problema ‘existe una hierba’! Sí, nos referimos a esos remedios que podemos elaborar en casa, económicos, que no tienen efectos secundarios y que nos aportan una mejoría casi instantánea.

¡Para cada problema ‘existe una hierba’! Sí, nos referimos a esos remedios que podemos elaborar en casa, económicos, que no tienen efectos secundarios y que nos aportan una mejoría casi instantánea. Aquí encontrarás soluciones contra la afonía, las aftas bucales, la otitis y el sudor. ¡Toma nota!

 

Contra la afonía

 

“Algunos trastornos de la garganta pueden acompañarse con afonía”, explica la experta en plantas medicinales Lucía Oliveira en Guía de remedios caseros (editorial Lea).

 

Para aliviarla, haz un jarabe: pela y corta en trozos pequeños medio kilo de cebollas. Mézclalas en una cazuela con 4 cucharadas de miel, medio kilo de azúcar moreno y 1 litro de agua. Cocínalo a fuego lento tres horas. Ingiere 4 cucharadas diarias mientras dure la afonía.

 

Para las aftas bucales

 

“Se trata de inflamaciones de la mucosa que cubren el interior de la boca”, dice. Son manchas blancas, cremosas, que se deben a varias causas: reacción a los antibióticos, alergias o exceso de azúcar en la dieta.

 

Para aliviarlas, puedes ayudarte con la aromaterapia. Prepara una mezcla de una gota de aceite esencial de geranio con un vaso de agua caliente y haz gárgaras

Otitis (dolor de oídos)

 

La inflamación de una parte del oído produce un dolor constante e intenso. Para aliviarlo, llena una bolsita de tela con sal y caliéntala en el microondas unos segundos. Después, póntela sobre el oído dolorido.

 

Pies sudorosos

 

Con el buen tiempo este problema es muy común. Después de darte un baño, y antes de irte a la cama, aplícate sobre los pies bien secos un poco de bicarbonato y duerme con calcetines. Ya verás qué cambio al día siguiente.

 

¡Lumbago, maldito lumbago!

 

¡Es tan molesto  e incapacitante! Se debe a la inflamación de los tejidos y las terminaciones nerviosas de las lumbares (por esfuerzos, posturas incorrectas,  un virus).  Para atenuarlo: prepara una cataplasma de avena, cocinándola en vinagre (unos 250 gramos de avena para una taza de vinagre), y aplícala sobre la piel en la zona dolorida. También puedes beber un té de verbena; es tranquilizante y relajante, con lo que hará que sientas menos el dolor.

Continúa leyendo