5 trucos para comer fuera de casa y no engordar

Vacaciones, días más largos, comidas y cenas en las terrazas… Si quieres no engordar saliendo a comer fuera, aquí tienes 5 trucos.

Vacaciones, días más largos, comidas y cenas en las terrazas… Si quieres no engordar saliendo a comer fuera, aquí tienes 5 trucos.

 

Según Eurostat, los españoles somos los europeos que más salimos a comer fuera de casa, y los que más disfrutamos con ello. Pero esto tiene una pega: así controlamos menos lo que comemos e, inevitablemente, tendemos a comer menos ligero. Y eso nos lleva a que engordemos si lo hacemos de forma frecuente. ¿Cómo comer fuera de casa de forma saludable y sin engordar? Aquí van 5 trucos para conseguirlo:

 

1. Adapta el menú. Comer fuera de casa no significa que no puedas controlar lo que comes: seguramente puedes pedir cambios en lo que te ofrecen, para intentar aligerar los platos. Por ejemplo, no supondrá ningún inconveniente al restaurante pedir que te hagan a la plancha o asado lo que ofrecen frito; o cambiar las guarniciones más contundentes (patatas fritas) por verduras o ensalada.

 

2. Aligera los platos internacionales. Elige las versiones “saludables” de la comida de otros países. Si hay fajitas mexicanas, que sean de pollo y sin crema agria; ¿restaurante chino? Pide arroz integral y verduras al vapor (y con palillos para comer más lentamente y masticar mejor); ¿en un italiano? Pide la pasta solo con salsa de tomate, nada de salsas con natas.

 

3. Compensa a lo largo del día. No face falta que pases hambre el resto del día para “hacer hueco”. El truco está en compensar durante el día con platos sanos que equilibren la proporción de grasas, hidratos y proteínas. Además, no está de mas que ese día incluyas una sesión de ejercicio: el deporte no solo quema calorías sino que mantiene a raya el apetito.

4. ¡Sí! al postre. No hagas eso tan común de comer lo que quieras en el restaurante y luego renunciar al postre. Esto suele desembocar en un picoteo posterior (y más calórico) al llegar a casa. Es mejor pedir primero una ensalada para regular el apetito durante el resto de la comida; luego un plato principal acompañado de la cantidad adecuada de agua para mantener un ritmo pausado y disfrutar más la comida; y un postre. En cuanto al postre, tienes dos opciones: si es contundente, lo más recomendable es pedirlo para compartir; pero si quieres un postre solo para ti, la alternativa idónea será sorbete o un postre con frutas.

 

5. Toma antes de ir al restaurante un snack: algo de fruta, muesli y un yogur sin lactosa: así calmas el hambre, obtienes nutrientes esenciales, y garantizas una digestión ligera que permita disfrutar al 100 % de la comida posterior. Y, además, no te pegarás el atracón de pan nada más llegar al restaurante.

 

Con información de Kaiku sin Lactosa.

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