6 hábitos que estropean tus dientes (y no lo sabes)

En el día a día hay gestos, acciones y hábitos que dañan nuestros dientes a largo plazo… y no lo sabemos.  Anota estos 6 ¡y evítalos!

En el día a día hay gestos, acciones y hábitos que dañan nuestros dientes a largo plazo… y no lo sabemos.  Anota estos 6 ¡y evítalos! 

 

1 Morder bolígrafos, lápices o cualquier otro objeto. Esta  manía puede causar un gran daño bucodental. Al apretar objetos entre los dientes se pueden provocar microroturas en las piezas dentales.  

 

2 Usar los dientes como herramienta multiusos. Cortar hilo al coser (o humedecerlo y pasarlo entre los dientes) o abrir botellas, entre otras acciones, pueden hacer que, poco a poco, aparezcan pequeñas muescas en los dientes que los van volviendo irregulares. Estas acciones dañan la dentadura y, además, pueden ser las causantes de roturas severas en ella. 

 

3  Abusar de los cítricos. Está demostrado científicamente que esto perjudica a los dientes, ya que los ácidos presentes en los cítricos debilitan el esmalte dental, aumentando el riesgo a sufrir caries y sensibilidad dental. 

 

4 Usar palillos. Es cierto que tenemos que retirar los restos de comida de entre los dientes, pero nunca con palillos ya que  esto estropea los dientes y las encías. Lo adecuado para retirar esos restos de comida que el cepillo no acaba de quitar, es utilizar el hilo dental o los cepillos interproximales. Su uso debe formar parte de tu rutina de higiene bucodental diaria, además del cepillado, para conseguir una limpieza completa de tu boca.

5 Morderse las uñas: este mal hábito, además de afear el aspecto de las manos, perjudica gravemente los dientes. Hacer chocar la dentadura de manera brusca hace que se desprendan pequeños prismas del esmalte lo que da lugar a microfracturas que lo debilitan. No hay que olvidar, además, que las manos son un foco constante de bacterias y al mordernos las uñas, hacemos que esas bacterias se cuelen en la boca, lo que aumenta el riesgo de sufrir caries. Además, mordernos las uñas puede provocar daños en las articulaciones de la mandíbula como, por ejemplo, el trastorno en la articulación temporomandibular, o ATM, una patología que afecta a los huesos y los músculos que unen el cráneo con la mandíbula inferior. 

 

6 Cepillarse los dientes justo después de comer. Por supuesto que hay que hacerlo, pero no nada más terminar de comer, ya que el pH de la boca cambia. Al tomar alimentos ácidos, refrescos o dulces el pH se vuelve más ácido, lo que hace que el esmalte dental se debilite. Si nada más comer nos cepillamos los dientes, la fricción de las cerdas del cepillo contra ellos puede dañar el esmalte, haciendo que la dentadura sea más susceptible al ataque de las bacterias presentes en la boca. Lo recomendable es esperar un mínimo de media hora para cepillarse los dientes. Mientras, se puede beber agua o mascar chicle para favorecer la producción de saliva y que así el pH de la boca se restablezca lo antes posible.

 

Con información de Iván Malagón (www.ivanmalagonclinic.com).

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