7 consejos para sobrevivir a la temporada de fiestas

El estrés que se vive en esta época del año es enorme. Todo parece idílico y color de rosa, pero la realidad es muy distinta.

Para que todo salga a pedir de boca alguien tiene que organizar y preparar la cena familiar, alguien tiene que comprar los regalos, alguien tiene que estar radiante después de un día de tráfico navideño y tumultos en las tiendas. Y ese alguien sueles ser .

Consejos sencillos y útiles para disfrutar del fin de año

Priorizar

Distingue lo urgente de aquello que no lo es, lo que está en tus manos resolver y lo que definitivamente escapa de tu control. Siempre hay responsabilidades más urgentes que otras y precisamente esas son las que solemos dejar para el final, lo que termina por desencadenar mayores presiones.

Ordenar y ordenarse

Una buena sugerencia es elaborar una lista de personas y regalos, para hacer las compras en forma ordenada y no olvidar a quién ya le compraste un obsequio. Guarda la lista para el próximo año; evitarás repetirte y estresarte.

Decidir

Toma con tiempo la decisión de dónde pasarás las fiestas de fin de año, reservando oportunamente si optas por un lugar público. No te sientas obligada a dar explicaciones a los parientes que no visitarás esta vez y recuerda que tratar de estar en dos partes al mismo tiempo ocasiona muchos de los accidentes de tránsito que opacan estas fiestas.

Programar

No esperes al 24 y al 31 de diciembre en la tarde para pensar qué van a cenar en casa. Programa el menú con anticipación, ve al supermercado antes de que los tumultos sean insoportables y congela lo que sea necesario.

Presupuestar

Define un presupuesto para gastar en estas celebraciones. Así, tendrás claro cuánto asignar a cada compra, cuánta gente puedes invitar a tu casa o a dónde podrías ir si quieres celebrar afuera.

Dar sentido

Tal vez lo más importante es tener presente el verdadero sentido de la Navidad, que no son los regalos, sino la oportunidad de compartir con los que queremos.

Compartir tareas

El sentido de familia también se logra compartiendo los gastos de la cena, la preparación de la comida y el lavado de platos. Los hijos mayores, que están de vacaciones, u otras personas que dispongan de tiempo, pueden hacerse cargo de las compras para no aumentar el estrés de la dueña de casa, sobre todo si trabaja fuera del hogar.

Continúa leyendo