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8 claves para gestionar el estrés en el trabajo

¿Tu entorno laboral te produce estrés? Aplica estas claves.

Hoy en día nos movemos en un entorno competitivo, lleno de demandas urgentes, y cada vez es más indispensable saber gestionar el estrés en el entorno laboral. Teniendo en cuenta todas las enfermedades asociadas a esta patología, tenemos que tener en cuenta que cuidar nuestros niveles de estrés, es tan importante como cuidar el sueño o la alimentación.

Aquí tienes 8 fáciles claves para aprender a gestionar el estrés en el entorno laboral:

Desconecta

No sólo nos estresa el tiempo que pasamos en la oficina, también todo el tiempo que estamos pensando en el trabajo. Encuentra actividades placenteras que te ayuden a que tu mente desconecte, como por ejemplo el deporte, un baño caliente…

Otra cosa que te puede ayudar a no pensar en el trabajo fuera de tu jornada laboral es dejar todo anotado en la agenda antes de salir del trabajo. Cuanto más detalles tus anotaciones, menos cosas darán vueltas en tu mente.

Planifícate

Haz planificaciones reales dejando tiempo para imprevistos. Tus planificaciones tienen que ser flexibles, y puedes ir ajustándolas dependiendo de lo que vaya surgiendo cada día. Pero, intenta que cumplir tus planificaciones no sea otra carga.

No te exijas tanto

No intentes hacerlo todo perfecto, pues cuando tenemos mucho volumen de trabajo hay tareas que debemos hacer más rápido. Así que calcula la importancia real de la tarea para asignarle un tiempo adecuado, ni más ni menos. Fuera del trabajo, no te exijas tampoco tanto; por ejemplo si has tenido un día duro, permítete descansar esa tarde, y recuperarte. 

Pide ayuda y/o delega

Si asumes todas las demandas que te llegan, el estrés está asegurado… Se realista y no asumas más volumen de trabajo del que puedes llevar a cabo. Decir “no” es una de las cosas que más nos cuesta, pero muchas veces es necesario, no sólo en términos de estrés, sino en aras de la eficiencia.

Descansa durante la jornada laboral

Cuando vayas a comer o tomar café, evita hablar de trabajo, para que sea un descanso real. Si puedes comer en casa, o en otro espacio que no sea en el mismo en el que trabajas, te ayudará a desconectar.

Cuidado con intentar controlar todo

Solo podemos hacer lo que está en nuestra mano, así que no sufras por lo que no depende de ti. Por ejemplo: un pedido con retraso hace que entregues un proyecto más tarde, pero libérate de estar sufriendo por algo que no puedes controlar.

Respira

Cuando te sientas muy estresada, tómate unos segundos para respirar, poniéndote la mano en el abdomen. Cuando tomas aire, infla la tripa y consigue mover la mano hacia fuera. Hazlo unos minutos, durante la jornada laboral, y antes de irte a la cama los días que notes que has tenido mucho estrés.

Evita el efecto “bola de nieve”

Si has tenido un problema en el trabajo, evita hablar del mismo todo el rato, porque cada vez que lo vuelves a contar a amigos o familiares, lo revives, y va aumentando el malestar que te genera. Intenta desconectar, y contarlo unos días más tarde, ahí podrás sentirte apoyado y encontrar soluciones entre los consejos que te den.

Por: Lorea Pinuaga, psicóloga experta de Doctoralia.

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