8 razones por las que tomar el sol (eso sí, con moderación)

Tomar el sol es bueno para la salud. Descubre estas 8 razones por las que tomar el sol. Eso sí, sin excesos y siempre con protección.

1. Refuerza las defensas

Una exposición adecuada estimula el sistema inmunitario y ayuda al organismo a luchar con sus propias armas contra las infecciones. La acción de los rayos solares aumenta la producción de glóbulos blancos, las células sanguíneas encargadas de la primera defensa frente a microorganismos patógenos. Además, incide sobre las terminaciones nerviosas de la piel, produciendo un efecto analgésico en casos de contracturas e inflamaciones.

2. Estimula la actividad cerebral

Gracias a los efectos terapéuticos del sol, la sangre llega mejor al cerebro, por lo que las neuronas reciben más oxígeno. El resultado es un aumento de la energía psíquica y una mente más despierta.

3. Reduce el colesterol

Se ha observado que quienes viven en zonas soleadas sufren menos patologías cardiovasculares, ya que los rayos ultravioletas ayudan a equilibrar el nivel de colesterol y evitan que éste se adhiera a las arterias.

4. Mejora la psoriasis

Los rayos solares no solo proporcionan un atractivo tono dorado a la piel, que adquiere un aspecto más saludable, sino que, tomados con moderación, disminuye los brotes de enfermedades cutáneas como la psoriasis. El 90 % de quiénes padecen esta patología experimentan una reducción de las lesiones, ya que las radiaciones UVA y UVB detienen el crecimiento exagerado de las células de la piel.

5. Aumenta el deseo sexual

La luz activa la producción de hormonas sexuales, estrógenos y testosterona. Además, se ha comprobado que el semen masculino es más rico en espermatozoides durante los meses de verano, cuando el número de horas de sol es mayor.

6. Fortalece el esqueleto

Los baños moderados de sol previenen el raquitismo en los niños y la osteoporosis en los mayores, porque sintetizan la vitamina D, imprescindible para que el organismo absorba el calcio procedente de los alimentos y lo fije en los huesos.

7. Combate las infecciones

La triple acción química, lumínica y calorífica del sol protege el organismo contra agentes patógenos (virus y bacterias), al estimular los mecanismos internos de defensa y eliminación de toxinas.

8. Ayuda a la relajación

Parte de la luz solar es absorbida por la hipófisis y el hipotálamo dos glándulas que intervienen en gran parte de los procesos orgánicos y estimulan la producción de neurotransmisores como la serotonina, que regula los ciclos de sueño y vigilia y también influye en el estado de ánimo. El aumento de serotonina en los circuitos nerviosos produce una gran sensación de bienestar y relajación. Este neurotransmisor también es necesario para que la glándula pineal pueda fabricar melatonina, una hormona con gran poder antioxidante que constituye un eficaz agente antidepresivo.

Eso sí, es fundamental saber cuánto sol tomar en cada época del año y cómo proteger la piel correctamente para evitar sufrir problemas de piel y de salud.

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