8 tips para una Navidad saludable

En época de excesos, te damos 8 tips para una Navidad saludable.

1. Reduce calorías

En una sola comida o cena navideña podemos ingerir entre 2.000 y 4.000 calorías, frente a las 1.500-2.000 de todo un día convencional. Piensa en ideas para reducir ese aporte: leche descremada en lugar de nata para las salsas, pasta filo en vez de hojaldre, edulcorantes “o sustituir la sal por especias o limón”, sugiere Teresa Gijón, responsable de la campaña `Qué bien se come en Navidad’, de la Sociedad Española de Hipertensión.

2. Aperitivos 0 %

Un clásico es comenzar los encuentros navideños con aperitivos: las patatas fritas de bolsa, los embutidos ibéricos o la ensaladilla rusa incrementan el contador de calorías. En su lugar, apunta estas sugerencias:

  • Salmón ahumado con pepino y alcaparras
  • Minitostadas con queso fresco y tomatitos cherry
  • Huevos de codorniz con pepinillos
  • Cóctel de gambas
  • Mejillones al vapor con picadillo de verduras
  • Boquerones en vinagre
  • Tacos de melón con jamón
  • Pulpo a la gallega
  • Navajas al vapor con vinagreta de cítricos.

3. Asado ‘healthy’

“Las calorías aumentan debido a la forma de cocción”, apunta Marta Vallejo, dietista nutricionista de la Clínica Opción Médica. El horno es una buena opción. Si no, modera aceites, mantequillas y otros aderezos calóricos. “Las carnes suelen soltar su propio jugo, que permite cocer el plato sin problema”, dice la experta. Otra idea es escoger pescado o marisco como plato principal, más bajos en grasas.

4. Postres alternativos

No hay Navidad sin turrones ni mazapanes o polvorones. Sin embargo, hay otros postres para poner un dulce punto final a nuestras citas navideñas sin caer en el exceso:

  • Brochetas de frutas naturales con chocolate caliente
  • Macedonia con zumo de naranja y menta
  • Carpaccio de naranja con canela
  • Sorbete de limón o piña sin azúcar
  • Una bandeja de frutas troceadas.

5. No ayunes

Si crees que te has pasado con una comilona, intenta compensar, pero no te saltes una comida. “Lo ideal sería hacer una cena ligera, priorizando la fibra (fruta y verduras), que arrastrará moléculas de grasa que hemos ingerido en la ingesta anterior. La piña, en concreto, contiene enzimas que nos ayudan a digerir las proteínas, normalmente muy abundantes en las comidas y cenas de Navidad”, añade la dietista Marta Vallejo.

6. Vigila la ropa ceñida

A toda costa querías ponerte ese vestido ajustado que te hace tipazo, pero debes tener cuidado. “Vas a estar incómoda mientras estés sentada, haciendo que la digestión pueda ser más pesada de lo habitual”, advierte José Santos, secretario general del Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid. Además, puedes respirar con dificultad, sentir adormecimiento de los muslos, hormigueos y necesidad de mover las piernas por el hecho de tener el movimiento limitado.

7. Buen ambiente

Contrarresta la sequedad del ambiente por la calefacción con la instalación de humidificadores. Tu piel y la de tus invitados te lo agradecerán. También puedes instalar un dispositivo antihumedad si tu problema es el contrario.

8. Y cuida tus emociones

Las Navidades son fechas supuestamente entrañables, aunque la realidad a veces no sea así. Reunirte con determinados parientes, echar de menos a los ausentes u organizar una cena con muchos invitados pueden someterte a presión. “Antes de la fecha, plantéate la cuestión: ‘¿Qué puedo hacer diferente en esta situación y que todos me ayuden?’, aconseja Mónica Albuja, coach y CEO de Halo.

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