Aceites que protegen tu salud

Pese a que siempre resaltemos por encima de los demás el de oliva, no es el único buen aceite. Hay una gran variedad y la mayoría protegen nuestra salud. Te presentamos cuatro de los más usados y ricos.

 

Aceite de sésamo

Se extrae a partir del prensado en frío de las semillas de sésamo y debe comprarse sin refinar para beneficiarnos de todas sus propiedades. Rico en Omega 6, vitamina E y minerales como el zinc, presenta también lecitina y fosfolípidos (los principales componentes de la membrana celular), que son vitales para el cerebro y la memoria (piensa que el cerebro de una persona sana tiene un 20-25% de fosfolípidos y el de alguien con problemas mentales apenas llega al 10%). Y además tiene magnesio, mineral que fortalece el sistema nervioso (ayuda a recuperar el ánimo a personas deprimidas o muy cansadas mentalmente).

 

¿Cómo usarlo?

Tomado en frío sobre tus platos o bien aplicándolo sobre la piel (sana heridas).

¿Qué cantidad?

1-2 cucharadas al día (unas 200 calorías en total).

 

Aceite de linaza

Se obtiene de las semillas de lino. Presenta un 72% de ácidos poliinsaturados, de los cuales del 45 al 65% son ácidos grasos Omega 3 y del 12 al 20% Omega 6; es decir, un buen equilibrio entre ambos que resulta básico para el metabolismo de las prostaglandinas (moléculas importantes en la regulación de la inflamación, el dolor, la tensión arterial, la función cardiaca, gastrointestinal y renal, la transmisión nerviosa, la síntesis de hormonas...).  Suele recomendarse frente al colesterol y en la menopausia (para prevenir el cáncer de mama).

 

¿Cuánto hay que tomar?

De dos a tres cucharadas diarias, o bien perlas (unas 6).

¿Cómo conservarlo?

Una vez abierto, guárdalo en la nevera, ya que tiende a ponerse rancio.

 

Aceite de borraja

La borraja es una planta de flores moradas, casi azules, de cuyas semillas se extrae el aceite de borraja, que con un 80% de ácidos grasos no saturados y un 70% de ácido linoleico (Omega 6) en 100 g, destaca por su poder antiinflamatorio. “Es un aliado contra la artritis y las inflamaciones respiratorias”, dice la naturópata Rosa García, de Barcelona. Además, regula el sistema hormonal, aliviando los efectos del síndrome premenstrual (retención de líquidos, hinchazón, dolor) y de la menopausia (sequedad vaginal, sofocos).

 

¿Cómo tomarlo?

Líquido, en frío, o en perlas (6 diarias). También puedes aplicártelo sobre la piel (alivia la dermatitis atópica y los eccemas).

¿Dónde lo encuentras?

En herbolarios y farmacias.

 

Aceite de germen de trigo

Se lo conoce como el aceite de la belleza y es que, repleto de vitamina E (250 mg / 100 g), resulta un potente antioxidante que ayuda a frenar los radicales libres (y así el envejecimiento prematuro). Además, contiene ácidos grasos esenciales insaturados y monoinsaturados (14% de cada uno en 100 g) y poliinsaturados (70% en 100 g) y otras vitaminas como la A y la F. “Para obtener 1 litro de este aceite, es preciso prensar 570 kg de germen de trigo. Protege la salud cardiovascular (previene infartos y fortalece el corazón), reduce el estreñimiento y, cuando la regla se vuelve dolorosa (aparecen espasmos), tomarlo a diario atenúa los síntomas.

Además, nuestro pelo y piel lo notarán”, dice la nutricionista Irene Cañadas, de Madrid. Por otra parte, se recomienda en casos de fatiga mental y estados depresivos.  

 

¿Cuánto debemos tomar?

Una o dos cucharadas diarias (200 calorías más o menos en total). También lo hallarás en perlas (se suelen recomendar 6 diarias). ¿Cómo? Siempre en frío sobre ensaladas o incluso en zumos.

¿Para conservarlo?

Una vez abierto, es conveniente guardarlo en un lugar fresco y seco.

 

Por: Ita Gil.

 

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