Ácido fólico, no sólo en el embarazo

El embarazo es una época de cambio y, por qué no decirlo, de esfuerzo. Nuestra alimentación cambia (olvídate de comer por dos, sólo come bien), y nos recomiendan tomar algunos suplementos nutricionales como el ácido fólico ¿por qué es tan importante? ¿Sólo de debe tomar en el embarazo? ¿En qué alimentos está?

Lo llamamos ácido fólico, pero también se le conoce como vitamina B9. A lo largo de la historia también se llamó el “factor Wills”. Como todas las vitaminas, tenemos que adquirirlas de la alimentación. Esta es aún un poco más especial porque su déficit puede traer consecuencias muy graves durante el embarazo. 

¿Cómo se descubrió el ácido fólico?

Ácido fólico
Foto: Istock

Se lo debemos a una mujer, Lucy Wills, médico de Londres investigadora de hematología, que viajó a la India en 1928 después de una llamada alarmante: “hay un tipo de anemia que está matando mujeres embarazadas y sus bebés”.

Casualmente se daba entre las clases más desfavorecidas que tenían una dieta muy pobre en productos frescos como carne, frutas y verduras. Esta anemia macrocítica, hacía que sus glóbulos rojos fueran más grandes de lo normal. En su esfuerzo por ayudar al relacionarlo con la alimentación, probaron con suplementos de vitamina A y C que ya se habían descubierto, pero no consiguieron ninguna mejoría.

Ella siguió investigando tanto en ratas como en monos con una pasta elaborada a partir de un extracto de levadura a la que llamaban “marmite”. Eso sí supuso una diferencia, allí encontraron un “factor” (de ahí el nombre) que prevenía y curaba la enfermedad evitando que las ratas murieran.

Esto hizo que, hasta que se aisló en 1941 y pasó a llamarse ácido fólico, se denominara “factor Wills”. Incluso de incluyó como tratamiento preventivo en el embarazo. Y hasta hoy.

Principales funciones del ácido fólico

Tanto la vitamina B9 como la B12 participan en la formación de glóbulos rojos además de otras importantes funciones. Pero, durante el embarazo, es fundamental porque ayuda a prevenir los posibles defectos del tubo neural del bebé, más aún durante el primer trimestre, pero continuará durante todo el desarrollo del bebé.

Toxicidad

El cierto que algunas vitaminas, en grandes cantidades y, sobre todo, las liposolubles (A, D, E y K) pueden producir efectos adversos, pero con el ácido fólico no están demostrado que exista toxicidad con lo que es buena idea ese suplemento para la prevención en caso de embarazo.

¿Cuánto hay que tomar?

En adultos estaríamos hablado de 100 a 300 microgramos al día, aumentando a 400 en embarazadas. Es alucinante que tan poquita cantidad pueda tener unos efectos tan importantes.

Ácido fólico: ¿Suplementos o alimentos?

Alimentos con más ácido fólico
Foto: Istock

En el caso de embarazo, para garantizar la cantidad necesaria, sí se suele recomendar el suplemento, sin duda el beneficio es mayor que el riesgo. Pero con los alimentos, dentro de una dieta correcta, está garantizada la cantidad que necesitamos. Porque todos la necesitamos. No sólo en el embarazo.  

Alimentos ricos en ácido fólico

Los alimentos estrella serán las legumbres (garbanzos, lentejas, cacahuetes), en los vegetales como brócoli, espárragos, acelgas… pero también cítricos, plátanos, mango y el aguacate.

La cantidad de alimentos donde podemos adquirir ácido fólico es alta siempre y cuando nuestros buenos hábitos de alimentación nos lleven a una dieta correcta. Ahora bien, si el médico recomienda el suplemento de vitamina B9 en casos concretos, siempre habrá que hacerle caso mientras nos acordamos de Lucy Wills agradeciéndole que descubriera ese factor que ayudó a conseguir que tanto madres como bebés puedan disfrutar de una vida larga y saludable.

Así que ya sabéis, frente al miedo: conocimiento.

Gemma del Caño

Gemma del Caño

Licenciada en Farmacia con especialidad en I+D+i e Industria. Máster en biotecnología, innovación y seguridad alimentaria. Trabaja desde hace 10 años en la industria alimentaria en I+D+i, Calidad y Dirección técnica. Profesora asociada en el Grado de Nutrición y Dietética de la Universidad Europea Miguel de Cervantes en las asignaturas Legislación Alimentaria y Política Alimentaria, así como en diferentes Máster. Autora del libro 'Ya no comemos como antes, y menos mal'. Colaboradora en diferentes medios de comunicación: RTVE, CyLTV, A3media, Salud Sin bulos y en plataformas de divulgación científica como Naukas y Desgranando Ciencia.

Continúa leyendo