Adelgazar con hipnosis

Esta técnica trata la ansiedad y los trastornos emocionales. Pero la hipnosis también puede ayudarte a perder peso.

El cine ha relacionado la hipnosis con la resolución de casos policiales o con la magia. Pero esta versión frívola no se corresponde con la realidad, ya que esta terapia es usada en países como Estados Unidos, Australia o Israel dentro del ámbito sanitario para minimizar el dolor. ¿Podrá ayudarnos con el sobrepeso?

Consignas peligrosas

La repetición de ciertos mensajes por parte de padres: ‘El plato debe quedar limpio’, ‘hay gente que se muere de hambre y tú te niegas a comer’; la insistencia para tomar cantidades desproporcionadas o el uso de recompensas (‘te daré helado si te comes el brócoli) hace que crezcamos sin reconocer las señales de saciedad. “El problema, explica el hipnoterapeuta clínico Jorge Puyana, es que acabamos comiendo demasiado y sin control”.

Banda gástrica virtual

Mediante hipnosis, en una sesión de inicio, se hace creer al subconsciente que se ha instalado una banda gástrica y el estómago responde como si la tuviese. “Se reduce el apetito y el cuerpo se satisface con menos comida”. Luego, hay sesiones de apoyo y se entrega un CD con audios de refuerzo para escuchar mañana y noche. “Poco a poco vamos modificando los paradigmas nutricionales que se han instalado en la mente durante la niñez”

Un complemento

Según Cruz Martínez, del Comité Científico de la Academia Española de Nutrición y Dietética, la hipnosis puede ser una herramienta complementaria a una intervención dietoterapeútica (al igual que existen multitud de estrategias motivacionales sin fundamento científico pero eficaces como placebo). En realidad se trata de una reeducación que ayuda a llevar a cabo cualquier régimen. “A través de una reprogramación subliminal conseguimos cambiar conductas automáticas y bajar de peso de forma natural sin prohibiciones”. Aun así, a veces, no funciona.”Hay personas poco sensibles al proceso hipnótico”, explica Jorge Puyana .

Es un método terapeútico, no una dieta

Todos hemos estado a plan alguna vez y hemos acabamos recuperando el peso. ¿El problema? El apetito no está en el estómago sino en la cabeza. Así que o modificamos esto o cuando acabemos el régimen volveremos a las andadas y devoraremos todo aquello que no hablamos podido tomar hasta ese momento. La idea es que mediante técnicas sugestivas y de reprogramación subliminal se reconduzcan para siempre los hábitos alimentarios, la voracidad y la compulsión por los alimentos y mantener los resultados alcanzados a largo plazo”.

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