¡Adiós a la Vista Cansada!

¿Tienes presbicia y estás harta de pedir que te enhebren una aguja o de no poder ver bien quién te llama al móvil? Ya no tienes excusas: puedes operarte para librarte de las gafas.
LA EDAD IMPORTA.
En su página web la prestigiosa Clínica Mayo de Nueva York afirma que esta pérdida de acomodación del ojo es hereditaria. Si tu madre o tu padre han padecido de una vista cansada muy severa (3 dioptrías), es bastante probable que tú también la sufras.
La buena noticia es que este deterioro de visión tiene fecha de caducidad. A partir de los 40 no hay quién se libre: leer tu ebook o la lista de la compra sin gafas y sin que las letras te bailen es absolutamente imposible. Según el profesor Rafael Barraquer, experto en presbicia o vista cansada y director médico del Centro de Oftalmología Barraquer, de Barcelona: “Todos los ojos a partir de los 40 pierden elasticidad en el cristalino (la lente natural que está entre la córnea y la retina, y que nos sirve para enfocar objetos a diferentes distancias). Esto ocurre porque, con el tiempo, los músculos del cristalino se desgastan y dejan de contraerse bien”. “Se pierden de 0,5 dioptrías de visión cercana cada cinco años hasta los 65 - añade Barraquer-. A partir de ahí, la presbicia se estabiliza y ni aumenta ni disminuye”. Pero que concluya a esta edad no quiere decir que haya que esperar hasta los 65 para operar; en cuanto notes que los objetos cercanos comienzan a desenfocarse y necesitas alejarte de lo que lees, ya puedes actuar.
Eso sí, es muy importante que valore tu caso un buen profesional porque cada ojo, cada persona, tienen una solución diferente. En vista cansada los avances son tan nuevos y, a veces, tan sutiles, que no puedes arriesgarte.
En principio, debes saber que las operaciones de presbicia pueden ser intraoculares (colocan una lente dentro del ojo) o extraoculares (utilizan láser para actuar a nivel de la córnea); optar por una u otra va a depender de tu edad, del defecto de refracción previo que tengas (miopía, hipermetropía...), del estado del cristalino y de si tienes cataratas o no. Esto es lo más novedoso que te vas a encontrar, aquí y ahora.
SI NUNCA HAS LLEVADON GAFAS.
Las personas emétropes (que han disfrutado de una visión estupenda durante toda su vida) son las más difíciles de tratar: “Lograr un resultado satisfactorio con ellas es más difícil, ya que el margen de error se estrecha”, asegura el doctor Barraquer. Las posibles opciones son dos:
1. Lentes o implantes intracorneales. Se colocan dentro de la córnea para modificar su curvatura (no para corregir dioptrías) y conseguir que se enfoque bien de cerca. Su inconveniente es que la experiencia con ellos es todavía limitada y se suelen plantear sólo como uso unilateral: “Se deja un ojo corregido para cerca y otro para lejos”, explica Barraquer. ¿Las ventajas? Que es un método absolutamente reversible: basta con quitar la lente cuando necesites alguna otra cosa, o si no funciona. También que, si ya ha habido una operación de cataratas, es una buena opción cuando surge la vista cansada.
2. Láser corneal présbico (presby-Lasik). Es recomendable sólo para los pacientes no muy mayores (45 a 55 años), “pero eventualmente la presbicia progresará, haciéndolo insuficiente”, señala Barraquer. Y es que raramente corrige más de 1,5 dioptrías. Además, según este oftalmólogo, “presenta escasa reversibilidad en caso de error”.

¿Y SI TIENES ALGO MÁS? Miopía, astigmatismo...
Curiosamente, las personas con defectos de refracción pueden ver cómo éste ‘mejora’ su presbicia. “A un paciente présbita con miopía discreta le bastará con quitarse las gafas de lejos para ver bien de cerca”, dice el especialista. Las personas con hipermetropía verán mal de lejos y de cerca y, además, por la combinación con presbicia sufrirán dolores de cabeza. Para quien tiene astigmatismo y presbicia, todo depende de si es astigmatismo miópico (entonces le pasará lo que a los miopes) o astigmatismo hipermétrope (le pasará lo que a los hipermétropes). “Que haya un defecto refractivo además de la presbicia (especialmente una hipermetropía), en realidad facilita la indicación de operación, ya que la mejoría al tratar ambas será más manifiesta”. Tiene para elegir entre dos posibilidades óptimas:
1. Lente intraocular (LIO) multifocal. Se coloca dentro de la córnea y consigue que se enfoque bien de lejos y de cerca. El problema que presenta es que si se enfoca bien a la distancia de lectura (30 o 40 cm), “no permite hacerlo a la del ordenador (60-80 cm), o viceversa; con lo que el paciente ha de acercarse al ordenador o alejar el libro un poco”, cuenta Barraquer.
2. Lente intraocular (LIO) trifocal. Es igual que la anterior, pero consigue tres focos: lejos, distancia media (de trabajo en ordenador, unos 70 cm) y cerca, para leer. Además, mejora el aprovechamiento de la intensidad de la luz. En este momento se están colocando las primeras unidades en España de esta novísima lente.

...cataratas.
Entonces, sin lugar a dudas, lo mejor es la Lente intraocular (LIO) con extracción del cristalino. Este tipo de cirugía es la más común en las personas con ambos problemas “y sus resultados son francamente buenos”, en opinión del doctor Barraquer. “Últimamente, además de usar láseres de femtosegundos para que la extracción del cristalino sea más exacta, se utilizan técnicas de recuperación de elasticidad y función acomodativa del cristalino”, concluye.

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