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Alerta gluten: todo lo que debes saber de las dietas sin trigo

¿Es lo mismo ser alérgica que ser intolerante? ¿Las salsas contienen gluten? Aclaramos qué aspectos debes tener en cuenta si eres celíaca y cómo debería ser tu dieta.

El trigo ha sido el grano básico más importante a lo largo de la historia. Se cree que se originó en el suroeste de Asia y se ha consumido como alimento durante más de 10.000 años. Este cereal representa la mayor superficie cultivada de todos los alimentos y en España comparte protagonismo con la cebada, que también es muy popular.  

Se utiliza en la elaboración de gran variedad de productos, pero su uso como harina para pan y productos horneados es el más frecuente. Una de las razones clave por las que el trigo es más adecuado para hacer pan en comparación con otros granos es su alto contenido de gluten. Pero, ¿qué es exactamente este compuesto al que tantas personas son intolerantes? 

El gluten está compuesto por dos proteínas: gliadina y glutenina, que se encuentran en muchos granos (incluidos el trigo, la cebada y el centeno), pero se encuentran en mayor cantidad en el trigo. El gluten le da a la harina elasticidad y fuerza y ​​permite que el pan suba. Después de amasar, el gluten atrapa el dióxido de carbono producido por la levadura, lo que provoca la elevación de la masa.

¿Alergia o intolerancia?

Una alergia es una respuesta inmediata del sistema inmunológico, que nuestro organismo reconoce erróneamente como peligrosa. Los síntomas asociados con la alergia al trigo, en este caso, incluyen trastornos gastrointestinales, infecciones, asma, aparición de eczemas, acné, dolores en las articulaciones, fatiga y migraña.

La intolerancia, por su parte, ocurre cuando el cuerpo tiene dificultades para digerir el trigo y, por lo tanto, reacciona contra él. Los síntomas suelen estar mucho menos definidos que la alergia y pueden tardar varios días en aparecer, pero pueden provocar problemas digestivos y nutricionales. Dichos síntomas pueden incluir mala digestión, hinchazón y gases, fatiga, dolores de cabeza y dolor en las articulaciones. Las personas celíacas padecen una enfermedad autoinmune causada por una reacción al gluten y deben evitar su consumo de por vida.

Es esencial que cualquier persona que sospeche que puede tener una alergia o intolerancia al gluten, así como a otros alimentos, consulte a su médico de cabecera antes de eliminar grupos de alimentos completos de su dieta. 

Aspectos a tener en cuenta si eres celíaca

Al igual que otras personas que puedan padecer de alergias o intolerancias, debes tener especial cuidado y revisar el etiquetado de los alimentos para vigilar sus componentes. En el etiquetado, el trigo también se puede conocer como:

  • Salvado
  • Trigo búlgaro
  • Cuscús
  • Harina (simple, con levadura, integral, malteada)
  • Sémola
  • Germen de trigo
  • Aglutinante
  • Almidón modificado
  • Trigo duro
  • Farro
  • Kamut 

Además, el trigo o derivados del trigo se pueden encontrar en alimentos como estos:

  • Levadura en polvo
  • Cereales de desayuno
  • Pan rallado
  • Salsas (como la de soja, que suele fermentarse con trigo)
  • Pan (a menos que se especifique que no contiene trigo)
  • Pasteles, bollos, muffins y demás productos horneados
  • Polvos de curry
  • Bebidas calientes instantáneas
  • Pasta o fideos (a menos que se especifique)
  • Pizzas
  • Aderezos para ensaladas

Evidentemente, existen estos productos adaptados a personas intolerantes al gluten, así que deberás buscarlos en supermercados o tiendas especializadas. Por suerte, cada vez se producen más productos sin gluten.

Alternativas sin trigo (¡pero comprueba antes!)

Aquellas personas que siguen una dieta libre de trigo pueden comer arroz , avena (etiquetada como 'sin gluten') y maíz. Las harinas sin gluten contienen combinaciones de garbanzos, maíz, mijo, patata, arroz y harina de tapioca . Estos no siempre son fáciles de usar ya que carecen de la elasticidad propia del gluten. Como resultado, el pan puede subir (gracias a la levadura o agentes de levadura) pero volver a caer rápidamente para producir hogazas bastante pesadas. La goma xantana (en polvo) se puede agregar a las harinas sin gluten y es un sustituto razonable de este componente. 

Los pasteles y galletas sin gluten son más fáciles de encontrar (y hacer), especialmente si incluyes huevos en su elaboración. Para hacerlas también puedes usar copos de avena o mijo en combinación con algunas de las harinas más finas. Ocurre lo mismo con las bases de pizza.

Hay carnes que sí, cuentan con gluten aunque no lo parezca, especialmente los embutidos. Opta por el jamón serrano, la cecina o el jamón cocido. Respecto a bebidas como la cerveza, por ejemplo, puedes obtener cerveza (lager y stout) sin gluten. Algunas, de hecho, ya pueden conseguirse en la mayoría de supermercados.

leonor nieto garcia

Leonor Nieto García

¿El mejor plan? Salir de cañitas y pinchos. Periodista y Community Manager amante del buen comer, de compartir plato y experiencias y brindar con alegría por las cosas buenas.

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