Alimentos de invierno saludables para cuidar tu talla

En los días más fríos del año cambiamos nuestros hábitos alimenticios. Nuestra experta nos descubre la dieta más equilibrada para esta estación.

El invierno es claro sinónimo de frío y, como tal, desencadena 3 principales situaciones habituales que protagonizan nuestra vida: catarros, cansancio y aumento de calorías se convierten en las tres “C” que definen nuestro día a día.

 

Potencia tus defensas naturales

 

Con las bajas temperaturas del invierno nos hacemos más vulnerables a catarros y resfriados. Hasta 7 nutrientes diferentes contribuyen de algún modo al buen funcionamiento de nuestro sistema inmunitario, destacando algunas vitaminas del grupo B, las vitaminas A, D, y C, y algunos minerales como el cobre, el zinc y el hierro.

Los mejores alimentos para el invierno

 

- Legumbres, semillas y frutos secos: por su contenido en folatos (habas, judías), cobre (almendras, lentejas, guisantes, habas,) y zinc (pipas de calabaza, piñones, sésamo, pipas de girasol y anacardos).

- Bivalvos (almejas, berberechos, chirlas, zamburiñas) por su contenido en hierro.  

- Pescados como el salmón, el atún, anchoas, sepia, bonito, mejillones o mero por su contenido en selenio y en vitamina D (dorada, jurel, langostino, salmón).

- Verduras de invierno como la zanahoria, el boniato, el grelo, la espinaca, la rúcula, los canónigos y los berros por su contenido en vitamina A. 

- Mejillones por su contenido en vitamina B12.

- Muesli, pistachos, pipas girasol y sardinas por su contenido en B6.

- Grosellas, pimiento, col rizada y fresa por su contenido en vitamina C.

 

Imprescindible: la fibra

Por otro lado, mantener una flora intestinal sana ayuda a nuestras defensas, y para conseguirlo es fundamental el aporte de fibra en nuestra dieta apostando por los alimentos integrales, verduras, frutas y legumbres. Además, siempre es recomendable usar periódicamente algún producto simbiótico que nos ayude a reequilibrar la flora intestinal.

Cansancio y estrés

 

Los alimentos ricos en B12, B6 y en vitamina C no solo potencian nuestras defensas, sino que también previenen el cansancio y la fatiga, favorecen nuestros niveles de energía y contribuyen a una correcta función psicológica. Por esta razón, los mejillones, las sardinas, las pipas de girasol, el muesli, el pimiento, las fresas o la col son grandes aliados en el invierno.

 

Una ayuda extra

Además, para garantizar nuestro bienestar es recomendable usar suplementos naturales con activos específicos como el triptófano y el magnesio que nos ayudan a aliviar el estrés, mejorar nuestro humor, regular el sueño, etc. 

 

Más calorías

 

A pesar de esto, la alimentación en invierno debe cumplir con su función nutritiva sin sobrepasar las calorías necesarias cada día. Algunos alimentos de invierno que nos ayudan a controlar las calorías que ingerimos son la alcachofa (contribuye a la digestión de las grasas, favorece la eliminación de toxinas y la buena función del hígado) o la ensalada de escarola con granada (rica en B9 y antioxidantes).

 

¿Y los guisos?

Por su parte, los platos a base de guisos ricos en grasas animales se pueden transformar en guisos con mucha verdura, pollo o pavo, o en salteados y ensaladas; y las frituras se pueden hacer en el horno consiguiendo un efecto 'crunchy' muy agradable para el paladar.

 

Acude a los expertos

 

En cualquier caso, el mejor consejo que podemos dar para mejorar nuestra alimentación, estar sanos y controlar nuestro peso es acudir a un experto que nos asesore de forma pormenorizada y efectiva.

 

Por Marta Gámez, experta en nutrición y directora técnica del Grupo NC Salud.

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