Alimentos para dormir mejor

Nuestra alimentación es fundamental para asegurarnos un buen descanso. Te descubrimos algunos alimentos que puedes incluir en tus cenas para dormir bien.

¿Últimamente no descansas bien? ¿Te cuesta conciliar el sueño? Puede que el problema esté en la última comida del día. Las cenas copiosas e indigestas no favorecen el descanso, pero tampoco lo hace un estómago vacío. Hay ciertos alimentos que, gracias a los nutrientes que contienen, nos ayudan a dormir bien. Te descubrimos por qué.

 

Triptófano

 

Este aminoácido esencial es el precursor de la serotonina y la melatonina, ambas fundamentales para la regulación del ciclo sueño-vigilia. Si no están en un equilibrio justo en nuestro organismo podemos sufrir alteraciones en nuestro descanso.

 

¿Dónde se encuentra?

En pescados, carne roja, aves, huevos, lácteos... Para cenar recurre a las carnes menos grasas y de mejor digestión como el pavo o el pollo. Y para el postre, haz caso a tu abuela y toma un vaso de leche tibia con miel.

Ácidos grasos Omega 3 y Omega 6

 

Las grasas buenas, aparte de tener muchos beneficios para nuestro sistema cardiovascular, también nos ayudan a conseguir un sueño sin interrupciones, más largo y profundo. Su combinación con el triptófano es perfecta para favorecer el descanso.

 

¿Dónde se encuentran?

Como ya sabrás, las grasas saludables están en el pescado azul como el salmón o las sardinas (que tienen alto contenido en triptófano), también en el blanco (bacalao, dorada) y en el aceite de oliva y los frutos secos.

 

Magnesio

 

La deficiencia de magnesio en nuestro organismo nos puede provocar alteraciones en nuestro descanso, como un sueño superficial con constantes interrupciones. Además puede afectar a nuestro estado de ánimo, favoreciendo la aparición del estrés y la ansiedad.

 

¿Dónde se encuentra?

Para conseguir un sueño profundo, prepara una buena ensalada verde y añade un puñado de frutos secos (almendras o nueces). O añade a tu vaso de leche unos cereales integrales.

Vitaminas

 

Las vitaminas de los grupos B y C también influyen en la regulación del sueño. Por ejemplo, las vitaminas B6 y B12 nos ayudan a prevenir el insomnio y otras alteraciones del descanso. La vitamina B mantiene el magnesio activo en nuestro organismo.

 

¿Dónde se encuentran?

Las frutas y las verduras son productos muy ricos en estos nutrientes. Incluye en tu cena zanahorias o espinacas y deja para el postre un kiwi o cualquier cítrico (naranjas, mandarinas...).

 

¿Y los hidratos?

 

Sí, pero con moderación. Si tomas una cantidad muy abundante, tendrás una digestión lenta y pesada que perjudicará tu descanso. Pero si consumes una pequeña cantidad (un cuenco de arroz, un sándwich...) conciliarás mejor el sueño. Mejor si son integrales, con un índice glucémico bajo y más nutrientes.

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