Siete alimentos que saben a otoño

Consumir productos de temporada proporciona múltiples beneficios, tanto para ti como para el medioambiente.

  • Por Inma Coca

Consumir productos de temporada es una excelente opción para preparar tus menús, ya que es tan sencillo como mirar el calendario. Sus principales ventajas son el ahorro económico, la sostenibilidad y el aprovechamiento de su sabor, ya que los alimentos son más sabrosos cuando se cultivan en su temporada adecuada.

 

  • Granadas: Desde septiembre hasta que termina el año, las granadas están en su mejor momento. Entre sus características nutricionales, destaca su alto poder antioxidante, perfecto para la lucha contra los radicales libres, que provoca, entre otros efectos negativos, el envejecimiento de la piel. La granada es un alimento muy versátil. Aporta sabor y mucho color a una ensalada, está deliciosa con un simple zumo de naranja o, incluso, acompañando a platos salados.
  • Calabaza: Es la reina del otoño y es que solo su color nos anuncia la gama cromática que va a predominar las próximas fechas. Tanto en puré como asada o parte de una guarnición, la calabaza es rica en fibra, pero también destaca por su contenido en potasio, folatos, vitamina A y vitamina C.
  • Setas: Aunque es posible encontrarlas en el supermercado durante todo el año, es, tras las primeras lluvias de la temporada, cuando podemos disfrutar de su sabor más fresco y de lo divertido que es salir al campo en su busca. Gracias a sus pocas calorías y a su poder saciante, son perfectas para mantener la línea.
  • Castañas: El frío y la escasez de horas de luz tiñen con un tono triste las ciudades, pero es el aroma que desprenden las castañeras lo que siempre logra que el ánimo remonte. Al contrario de lo que se cree, las castañas asadas no son muy calóricas y sí saciantes, por lo que son un excelente tentempié.
  • Uvas: Se trata de otra de las frutas que nos anuncia que el año está por terminar. Igual que las granadas, tienen una gran concentración de antioxidantes y, como los higos, una de las frutas que marca el final del verano, presentan una gran cantidad de azúcar, por lo que se deben tomar con moderación. Por el contrario, entre sus nutrientes, destacan positivamente el ácido fólico y la vitamina B6, muy necesarios para la mujer en varias etapas de su vida.
  • Boniato: ¿Aún no lo has integrado a tu dieta? Pues este otoño es el momento. Se asemeja tanto a la patata que muchas de las recetas que se pueden elaborar con él son similares. Pero el boniato es más dulce, por lo que incluso se puede añadir a platos de repostería. Destaca su aporte en vitamina A (betacaroteno), así como vitaminas E, C y el ácido fólico, el sodio y potasio.
  • Pescado: Sí, en el mar también hay temporadas. Son las épocas de cría, junto a los movimientos de las especies, lo que marca cuándo empieza y termina la temporada de cada una. El otoño es una época ideal para el marisco (antes de que la cercanía de la Navidad provoque una subida de precios), también para la palometa, el pez espada y los salmonetes.

Claves nutricionales de la temporada

Al mismo tiempo que nuestro paisaje cambia, las horas de luz disminuyen y la temperatura baja, nuestro cuerpo también reclama algunos cambios nutricionales para compensar determinadas carencias, como, por ejemplo, la vitamina D o la C, para fortalecer el sistema inmune. Los tipos de cocción también varían, por lo que vuelven a nuestra dieta las legumbres, una de las fuentes de proteína más saludables. Los platos de cuchara van ganando sitio y a todos ellos les podemos añadir verduras de temporada, como las espinacas o los pimientos.

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