Antidepresivos Naturales. ¡Arriba ese Ánimo!

La astenia otoñal nos deja con el ánimo a rastras y sin ganas de hacer casi nada, ¿verdad? Pues hay una forma de prevenirla sin tomar medicamento y sin efectos secundarios. Se trata de pedir ayuda a la naturaleza.

¿A QUÉ SE DEBE LA ASTENIA?
Según la naturópata de Barcelona Rosa García: “La falta de ánimo suele estar precedida por el aumento de azúcar en sangre -relacionado con el abuso de azúcares- o deficiencias nutricionales (falta de triptófano y tirosina, de vitaminas del grupo B, de minerales como el zinc o el magnesio o de ácidos grasos: pescado azul y aceites vegetales). Una dieta sana enriquecida con complementos naturales ayuda a prevenirlo”.

-ASHWANGANDHA. Baja el cortisol.
Originaria de las montañas altas del Himalaya, y conocida también como el ginseng indio, esta planta se utiliza desde hace siglos en la medicina ayurvédica: da tanto energía como calma y ayuda a dormir. ¿El motivo? Es adaptógena; es decir, facilita que el cuerpo se adapte al entorno (energizante por el día; relajante por la noche). Se ha demostrado que ayuda a reducir la ansiedad y, en consecuencia, el cortisol, la hormona del estrés, también relacionada con la apatía y el desánimo. La dosis estándar es de 125-250 mg/día, aunque varía en función de los casos.

-L-TRIPTÓFANO. Aumenta el bienestar.
Se trata de un aminoácido, elemento imprescindible para la formación de las proteínas, que favorece la secreción de serotonina. Y ésta es un neurotransmisor vinculado con otros como la dopamina y la noradrenalina (que participan en la ansiedad, el miedo, la angustia...) y con la producción de melatonina, la proteína que regula el sueño. Se encuentra de forma natural (semillas de la planta Griffonia Simplicifolia) y en comprimidos.

-HIPÉRICO. Equilibra las hormonas.
Llamada también hierba de San Juan, su acción antidepresiva, sobre todo en las mujeres, es muy conocida, ya que ayuda a equilibrar las fluctuaciones hormonales que provocan cambios de humor. Y gracias a la hiperforina (un principio activo), tiene acción tranquilizante. En la menopausia se aconseja tomar con isoflavonas.

-RHODIOLA. Disminuye el cansancio.
Es otra planta adaptógena. Se caracteriza por aumentar el transporte de la serotonina y dopamina en el cerebro, con lo que potencia la resistencia mental y física en situaciones de desgaste (disminuye la fatiga mental). Se recomienda tomar esta planta por la mañana, en el desayuno.

-MAGNESIO. Protege el sistema nervioso.
La carencia de este mineral se relaciona con el desequilibrio emocional, el estrés y el insomnio, ya que interviene en la formación de esos neurotransmisores (serotonina, dopamina) relacionados con la salud mental y en sus ‘contactos’ cerebrales, por lo que además protege la capacidad cognitiva. Espinacas, cereales integrales, semillas de lino... son ricos en él.

-L-TIROSINA. Frena el agotamiento mental.
El estrés prolongado en el tiempo altera los niveles de noradrenalina, lo que puede afectar el rendimiento intelectual y provocar diferentes alteraciones de ánimo (irritación, abatimiento). La L-tirosina es un aminoácido también, precursor de la noradrenalina, que previene el descenso de ésta debido al estrés. Lo encuentras en forma de comprimidos.

-AZAFRÁN. Reduce la ansiedad.
Usado tradicionalmente para aliviar dolencias estomacales, los últimos estudios avalan su acción frente a la ansiedad: 176 mg de su extracto son igual de eficaces que fármacos antidepresivos como la imipramina y la fluoxetina... y sin sus efectos adversos (sueño, náuseas...).

Por: Carmen Sabalete.

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