Aprender a leer las etiquetas de los alimentos: en qué debes fijarte

¿Qué debemos tener en cuenta a la hora de echar un vistazo a la etiqueta de los alimentos que compramos cada día en el supermercado? ¿Es posible aprender a leerlas, y conocer así toda la información que nos proporciona?

Ir al supermercado es una odisea, pero no por ser difícil nos tenemos de dejar amedrentar. La manera que tiene la industria de comunicarse con el consumidor es el etiquetado, pero no es sencillo de interpretar y con frecuencia nos confunden con letras grandes lo que no quieren que veamos en las pequeñas.

Aprender a leer las etiquetas de los alimentos
Foto: Istock

¿En qué deberíamos fijarnos de verdad en las etiquetas? Lo resumiremos en 10 pasos. En los envases hay mucha más información, pero esta es la más importante que hará que nuestra compra sea más responsable.

1. Identifica el alimento que estás comprando

Parece de Perogrullo, ¿verdad? Pues no lo es. Si lees garbanzos, espinacas y más cosas y lo que ves en el producto son garbanzos y espinacas, vas bien. Si lees csm de pavo, fécula, dextrosa… imposible identificar lo que están comprando por más pechuga de pavo sana en letras super grandes.

2. Fíjate en el orden de los ingredientes

Van de más a menos porcentaje, es decir los que encuentras al principio son los que tienen mayor cantidad. Fíjate que los que representen el producto están en los primeros puestos.

3. No pasa nada con los aditivos

La clave está en el producto, una crema de cacao sin aditivos no es un producto de elección por más “natural” digan que es y unas legumbres en conserva serán perfectas, aunque tengan aditivos. Todos los aditivos son seguros, aunque no todos son necesarios, los edulcorantes, por ejemplo, enmascaran el sabor de los alimentos, en cambio, los conservantes son fundamentales. Pueden ir con el nombre raro con una letra E y un código, eso será que está regulado y autorizado.

4. Mira las calorías

Pero no te vuelvas loco, un aguacate o unas nueces tienen muchas calorías y son perfectas. Lo imprescindible es que el alimento sea correcto.

5. Mira el azúcar

Pero en la lista de ingredientes, no sólo en el panel nutricional. ¿En la lista de ingredientes hay azúcar? Ese será azúcar añadido… del que hay que evitar.

6. Y si miras el azúcar… comprueba la sal

Más de 1 gramo por 100 gramos, ya es bastante. Hay que consumir 5 gramos al día y en España consumimos más del doble. Nosotros preocupándonos de la sal en nuestras casas y resulta que el 75% de la sal que consumimos viene de alimentos procesados.

Leer las etiquetas de los alimentos
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7. Si hay alérgicos en casa, ya saben que revisar la lista de ingredientes es básico

Hay 14 alérgenos de declaración obligatoria que llevarán una forma destacada respecto a los demás ingredientes, en mayúscula o en negrita. En el caso de las trazas, se llama etiquetado precautorio y eso no significa que el alergeno esté presente, sino que puede haberlo, dependiendo de la sensibilidad de la alergia, cada uno decide. Lo habitual es que la industria haga grandes esfuerzos con este tema. Creo que este tema merece un artículo por sí mismo, y será.

8. Fecha de caducidad y lote

Caducidad o consumo preferente, eso hay que revisarlo bien y, por supuesto, con lote. Si compramos a granel, serán los responsables del comercio los que tendrán esa información.

9. Modo de conservación y modo de empleo

No todo se tiene que conservan igual y no todo se usa igual, ponemos esa información para que el producto se mantenga el mayor tiempo posible en las mejores condiciones.

10. Prioriza productos sin etiquetas

De eso tiene que estar llena nuestra cesta de la compra.

Y recordad, frente al miedo: conocimiento.

Gemma del Caño

Gemma del Caño

Licenciada en Farmacia con especialidad en I+D+i e Industria. Máster en biotecnología, innovación y seguridad alimentaria. Trabaja desde hace 10 años en la industria alimentaria en I+D+i, Calidad y Dirección técnica. Profesora asociada en el Grado de Nutrición y Dietética de la Universidad Europea Miguel de Cervantes en las asignaturas Legislación Alimentaria y Política Alimentaria, así como en diferentes Máster. Autora del libro 'Ya no comemos como antes, y menos mal'. Colaboradora en diferentes medios de comunicación: RTVE, CyLTV, A3media, Salud Sin bulos y en plataformas de divulgación científica como Naukas y Desgranando Ciencia.

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