Así eres, así te comportas en un baño público

Ahí también reflejamos nuestra personalidad.

Los momentos en los que se usa al baño público y cómo se interactúa en él dan una pauta de cómo es la personalidad de quien lo utiliza y la importancia que se otorga a la higiene y la prevención. El tímido, el ocupado, el limpio, el descuidado y el charlatán son los cinco tipos de personalidades detectadas en los baños públicos, según un estudio elaborado por Rentokil Initial marca dedicada a la higiene ambiental, acerca del uso y comportamiento que la gente tiene cuando va al aseo. 

 El limpio. Es una persona pulcra y consciente de la importancia de la prevención. Se lava las manos durante más de 20 segundos, se las seca en profundidad e incluso lleva consigo desinfectantes para el inodoro u otros productos de higiene personal. 

 El descuidado. Es dejado, poco discreto con sus “emisiones de gases” y muestra escasa o nula empatía hacia los demás, dejando un rastro evidente tras su paso por el baño. Suele saltarse el lavado de manos, aunque sí pueda perder unos minutos delante del espejo para atusarse el pelo. Sin saberlo, deja un reguero de gérmenes a su paso más lo que se llevan consigo por no haberse lavado las manos.  

El ocupado. Invierte un tiempo precioso en el baño y claro,  aprovecha su estancia en el mismo para ojear revistas, entretenerse con su teléfono o tablet, incluso ¡hablar de viva voz por estos dispositivos! Además, suele llevarse comida o el café que están tomando consigo. Este tipo de personalidad no pierde nunca el tiempo y lavarse las manos es una tarea innecesaria para ellos.

 El charlatán. Suele ir acompañado al aseo. No le importa mantener una conversación en voz alta mientras arroja sus desechos al wáter. Realiza planes y gestiones sin importarle los ruidos que pueda emitir. Es aquel que se lava las manos de forma rápida y se las seca en la ropa, con la consiguiente transmisión de gérmenes al resto de personas y accesorios del baño (manillas de puertas etc.). 

 El tímido. Es reservado, discreto y tira de la cisterna con la tapa bajada con el fin de evitar la propagación de sonidos. Además utiliza el ambientador para disimular los olores y evitar el azoramiento que siente al haber dejado cierta huella olfativa.

Los desechos del organismo contienen bacterias que de no tener una correcta higiene se propagan con mucha facilidad. Por citar un ejemplo, cada vez que tiramos de la cadena sin bajar la tapa del inodoro se propagan en el ambiente más de 20.000 gérmenes. Con un buen lavado de manos se realiza una labor preventiva importante de cara a la propagación de suciedad, bacterias o virus, ya sea en el domicilio particular, en la oficina o en aseos públicos.

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