Así nos afecta la contaminación

Somos conscientes del daño de los humos del tabaco, pero minimizamos los efectos nocivos de la polución.

Riesgos

“Cuanto más bajos sean los niveles de contaminación del aire mejor será la salud cardiovascular y respiratoria de la población, tanto a largo como a corto plazo”. Así de contundente es la Organización Mundial de la Salud (OMS) con un asunto que, pese a que nos afecta cada día, tiene un riesgo que no siempre se percibe en toda su dimensión: más de 6.000 muertos en España a causa de la polución en el año 2012, según un informe de esta misma institución. Fertilidad, alergias y hasta alzhéimer también pueden verse afectados. “Falta concienciar al ciudadano”, admite Bénédictine Jacquemin, investigadora del Institut National de la Santé et de la Recherche Médicale francés y del Instituto de Salud Global de Barcelona.

Demasiados coches

La industria de hoy, mucho más deslocalizada que años atrás, ya no es una de las fuentes de contaminación principales. Su lugar en el podio de los humos malignos lo ocupa el tráfico, advierte Jacquemin; al menos por lo que respecta a las principales ciudades europeas y españolas. Otras fuentes de polución son la quema de combustible en los hogares y la de desechos, junto a las centrales eléctricas.

Gases y partículas

Los principales contaminantes atmosféricos son los gases, con el dióxido de nitrógeno (muy relacionado con el tráfico) a la cabeza, seguido por el ozono; y en segundo lugar, las partículas, divididas según su tamaño y procedentes de los tubos de escape o los frenos de los vehículos, por ejemplo: “Las PM10 (con un diámetro de 10 micras) entran hasta la tráquea, bronquios y bronquiolos -explica la experta del ISGlobal-. Las PM2,5 alcanzan los alveolos pulmonares y las PM0,1 son absorbidas por el torrente sanguíneo y llegan a cualquier órgano”.

Mejor salud

Si se redujeran gases y niveles de partículas habría un tercio menos de ictus, un 20 % menos de infartos de miocardio y otro 20 % menos de casos de cáncer de pulmón, según la OMS. En España evitaríamos 30.000 muertes prematuras, que se producen porque la polución empeora el asma y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).

La contaminación es una forma mantenida de situación estresante, disminuye la concentración, aumenta la ansiedad y depresión, nos vuelve irritables y altera el sueño, advierte el doctor Alberto García Valdés, endocrinólogo del Hospital San Francisco de Asís y miembro de Topdoctor.es.

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