Así se clasifican los pescados, según su contenido en grasa

Magros, semigrasos o grasos. No todos los pescados tienen la misma cantidad de lípidos... Aprende a clasificarlos.

Pescados hay muchos, pero no todos son iguales. Aunque la gran mayoría de ellos son ricos en proteínas de alta calidad, su mayor diferencia desde el punto de vista nutricional depende de su contenido en grasa. Por un lado, existen los pescados blancos, bajos en materia grasa, y por otro los pescados azules, más ricos en lípidos -que se corresponden principalmente a los ácidos grasos poliinsaturados, también conocidos como los omega 3-

Por lo general gran parte de las grasas que poseen los pescados son buenas para la salud, pero nunca está de más conocer sus cantidades antes de consumirlas. En función del contenido en lípidos que tienen, los pescados pueden agruparse en tres tipos: magros (los que tienen menos de 2 gramos de grasa por cada 100 gramos de producto), semigrasos (los que tienen entre 2 y 8 gramos de grasa por cada 100 gramos de producto) y grasos (los que tienen con más de 8 gramos de grasa por cada 100 gramos de producto). ¡Toma nota de dónde va cada especie antes de comprarlos!

Pescados magros: En esta categoría se incluyen pescados como el bacalao, el lenguado, la merluza o el mero, además de mariscos como la langosta, la almeja, el calamar o el pulpo. Son los tradicionales pescados blancos, con carnes suaves de color pálido y pocas espinas.

Pescados semigrasos: En esta categoría se incluyen pescados como el bonito, la anchoa, la trucha o crustáceos como el cangrejo.

Pescados grasos: En esta categoría se incluyen los pescados azules como el salmón, el atún, la caballa, la sardina o el arenque, caracterizados por tener lomos con carnes jugosas de sabor (y color) intenso.

pescados grasos
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De esta sencilla forma puedes identificar el contenido de grasa que tiene cada pescado y cocinarlo de la forma más saludable posible. Por ejemplo, si ya vas a utilizar un aceite de oliva virgen extra o frutos secos -ambos alimentos ricos en omega 3 de por sí- puedes usar como ingrediente principal un pescado magro para compensar el plato. Si por el contrario quieres consumir estos ácidos grasos insaturados (y tan beneficiosos para la salud) más rápido, apuesta por un pescado graso cocinado de forma sencilla.

Y en cualquier caso, recuerda el detalle más importante de todos: cualquier pescado (al igual que cualquier carne u alimento) tendrá siempre mucha menos grasa si se prepara al vapor, a la plancha o a la parilla, mejor que rebozado o frito.

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