Así se elabora la vacuna contra la gripe

La vacunación contra la gripe es una medida de salud pública esencial para controlar tanto las epidemias estacionales como las pandemias de este virus.

  • Autor: Sandra Pulido

La gripe estacional es una infección vírica aguda que puede circular por todo el mundo, ya que se propaga y transmite fácil y rápidamente en entornos cerrados como los colegios y las residencias de ancianos.

Al toser o estornudar, las personas infectadas dispersan en el aire, a distancias de hasta un metro, gotículas infecciosas (con virus), e infectan así a las personas cercanas que las inspiran. El virus también puede transmitirse por las manos contaminadas.

Casi todas las vacunas antigripales se producen en huevos de gallina con entre 9 y 12 días de fecundación.

Tal y como recoge la Organización Mundial de la Salud (OMS), hay cuatro tipos de virus de la gripe estacional: A, B, C y D (los dos primeros son los causantes de las epidemias estacionales).

La forma más eficaz de prevenir la enfermedad es la vacunación, que se viene utilizando desde hace más de 60 años. Sin embargo, la inmunidad que provoca esta se atenúa con el tiempo, por lo que se recomienda la vacunación todos los años, especialmente, entre las personas más vulnerables. Las vacunas más utilizadas en el mundo son las inyectables con virus inactivados.

Selección de cepas

Todos los años, la OMS selecciona las cepas más comunes para formular la vacuna gracias a los múltiples centros colaboradores con los que cuenta alrededor del mundo. Estos centros toman muestras de los pacientes afectados por la enfermedad en cada país y las envían a la OMS.

Una vez realizado este procedimiento, el organismo recomienda dos veces al año la composición de las vacunas contra la gripe estacional para las temporadas gripales de los hemisferios Norte y Sur. Es decir, determina cuales serán las cepas que van a circular en el año próximo; en febrero se seleccionan las cepas de las vacuna que se usará en el hemisferio Norte, y en septiembre, las del hemisferio Sur.

Una vez que se identifica y aísla una nueva cepa del virus de la gripe, transcurren entre cinco y seis meses para que estén listos los primeros lotes de la vacuna aprobada. Este lapso de tiempo es imprescindible porque la producción de una nueva vacuna entraña una secuencia de muchas etapas y cada una exige cierto tiempo.

Huevos de gallina

Casi todas las vacunas antigripales se producen en huevos de gallina que tienen entre 9 y 12 días de fecundados. El virus vacunal se inyecta en millares de huevos, que luego se incuban durante dos o tres días para favorecer la multiplicación vírica.

Hay que puntualizar que el virus parcialmente puro se destruye con sustancias químicas. Las proteínas del virus se purifican y se obtienen cientos de millares de litros de proteína vírica purificada que constituye el antígeno, es decir, el ingrediente activo de la vacuna que desencadena la formación de anticuerpos.

Cultivo celular

En la última campaña de vacunación llegó a Europa la primera vacuna tetravalente (tres cepas) de cultivo celular frente a la gripe. ¿Cuál es su proceso de fabricación? Se utiliza una línea celular de mamífero en cultivo líquido como organismo hospedador para cultivar el virus
de la gripe.

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