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Ayuno, ¿apto para todo el mundo?

La idea es hacer entre 12 y 16 horas de ayuno, buscando lo más efectivo teniendo en cuenta la salud. No es recomendable que supere las 24 horas.

  • Por Laura Valdecasa

Muchas son las personas que presumen de haber encontrado en el ayuno intermitente el método ideal para perder peso, pero ¿realmente es tan efectivo? Y lo más importante, ¿es un sistema recomendable para cualquier persona?

Sin duda, una de las primeras preguntas que a todos nos surgen es en qué consiste, exactamente, el ayuno intermitente. Salvador Ferrando, dietista y nutricionista del Instituto Médico Ricart de Valencia, nos aclara que consiste en no comer ningún elemento ni líquido ni sólido que contenga calorías. Es decir, se puede beber agua, infusiones o café solo, pero nada que contenga ninguno de los nutrientes básicos (carbohidratos, proteínas o grasas).

A priori, es un sistema que cualquiera podría poner en práctica, pero hay determinadas patologías que son incompatibles, como, por ejemplo, los problemas renales o la diabetes tipo 1. Igualmente, como explica Elisa Escorihuela, especialista en nutrición humana y directora de la clínica Nutt, no es apto para todo el mundo, puesto que “cada persona lleva un ritmo y estilo de vida, depende mucho de los gustos y preferencias de cada uno”.

Sin riesgos, pero controlado

A rasgos generales, practicar el ayuno intermitente no tiene riesgos para la salud, eso sí, siempre que esté bien pautado y controlado por un profesional sanitario. En caso contrario, puede dar lugar a carencias nutricionales. Si lo practicas de forma esporádica, lo ideal es que pautes con tu nutricionista las horas de ingesta y las cantidades, para que no existan riesgos de que te perjudique.

Si lo utilizas como una estrategia para perder peso, es importante que sea pautado por un profesional de la nutrición, ya que él calculará la cantidad de nutrientes que necesitas para que no surja ningún problema. Puedes comenzar a practicar el ayuno quitando alguna pequeña comida. O también con la técnica de adelantar la cena: en vez de a las 22 h, cena a las 20 h. De 20 h a 8 h, que desayunes, son 12 horas de ayuno, es más o menos cuando un ayuno empieza a ser efectivo.

Antes de empezar un ayuno intermitente, habla con tu médico si tienes cálculos renales, reflujo gastroesofágico, diabetes u otros problemas médicos. Además, el ayuno debe ser totalmente personalizado y relacionado con el estado de salud, gustos, preferencias, estilo de vida, actividad física que se realiza al día, etc.

Beneficios

FÍSICOS

  • Refuerza el sistema inmune.
  • Facilita la autofagia.
  • Mejora la sensibilidad a la insulina.
  • Mejora la presión arterial.
  • Reduce los triglicéridos en sangre.
  • Retiene la masa muscular en pérdida de peso, ayuda a perder grasa.
  • Reduce marcadores de inflamación.
  • Flexibiliza el metabolismo, lo que obliga al cuerpo a movilizar todos sus recursos y reservas energéticas, como la grasa.
  • Mejora de la función hepática.
  • Aumenta la secreción de algunas hormonas, liberas más la adrenalina.
  • Reducción de la glucosa sanguínea.
  • Cierto efecto antioxidante.

PSICOLÓGICOS

  • Es una herramienta útil para controlar el comer por ansiedad, ya que, al realizar varias comidas contundentes, durante el resto del día puedes sentirte más saciada.
  • Al tener que preparar menos comidas, podría reducirse el estrés que en alguna ocasión pudiera generarte la preparación y organización de las diferentes ingestas.
  • Te predispone a comprometerte con nuevos hábitos más saludables.

Contraindicaciones

  • Puede generarte irritabilidad, dolores de cabeza, cansancio, mareos o sensación de malestar.
  • Cabe la posibilidad de que, en vez de ayudar a controlar tus niveles de ansiedad, genere más provocando, así, atracones de comida en las horas permitidas.
  • Un ayuno intermitente mal hecho puede provocar carencias nutricionales, por ello, hay que acudir a un dietista nutricionista que te asesore.

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