Ayuno intuitivo: qué es, en qué consiste y por qué puede ser peligroso

Consistente en un programa de cuatro semanas, se trata de un tipo de ayuno que se ha vuelto muy popular en los últimos meses. Te descubrimos en qué consiste y cuáles pueden ser sus riesgos en la salud.

Hace unos meses la popular actriz Gwyneth Paltrow, conocida por sus papeles en películas como ‘Shakespeare in Love’, ‘Un crimen perfecto’ o ‘Seven’, entre otras, publicaba una fotografía en sus redes sociales (concretamente a través de su perfil oficial de Instagram), en la que sujetaba un libro titulado ‘Intuitive Fasting’, ‘Ayuno Intuitivo’ en su traducción al español.

En dicho libro se ofrece al lector un programa de cuatro semanas “diseñado para prepararte para que te sientas lo mejor posible durante las próximas semanas… Lleno de lo que su autor (el doctor Will Cole) ha aprendido sobre cómo reducir la inflamación, restablecer el equilibrio, recargar el metabolismo y restablecer la salud intestinal”.

Concretamente, su autor combina en el libro cuatro de las tendencias dietéticas más populares de los últimos años: ayuno intermitente, cetogénico, vegetariano / vegano y alimentación intuitiva. 

Y se presenta como un plan flexible de cuatro semanas en el que la persona puede experimentar con distintos tipos de ayuno intermitente mientras sigue una dieta reducida en carbohidratos, moderada en proteínas y alta en grasas, principalmente a base de plantas. 

Pero, como advierten los expertos después de haber leído el libro, la realidad es muy diferente: el programa es de todo, menos flexible.

Sea como fuere, desde entonces, el conocido como ayuno intuitivo se ha puesto de moda, de tal forma que cada vez más personas tienden a seguirlo. Pero, ¿en qué consiste realmente? Y, lo que es aún más importante, ¿puede convertirse en un riesgo para nuestra salud?

¿Qué es el ayuno intuitivo? ¿En qué consiste?

El ayuno consiste en una tradición milenaria en la que la persona se abstiene de comer durante una determinada cantidad de horas. En realidad, existen muchas variaciones de ayuno, y uno de los tipos más nuevos, que ha ganado popularidad en los últimos meses, es el conocido como ayuno intuitivo, el cual, como te hemos mencionado, es en realidad una forma de ayuno intermitente.

El ayuno intermitente implica no comer nada durante un número determinado de horas. Por ejemplo, algunas personas ayunan durante 12 horas, y comen dentro de las 12 horas restantes del día. Sin embargo, con el ayuno intuitivo, es posible ajustar esas ventanas para comer durante la semana en función de las necesidades que tengamos.

Qué es el ayuno intuitivo
Foto: Istock

En este caso en concreto, podríamos decir que lo que pretende el ayuno intuitivo es comer únicamente cuando nuestro cuerpo nos lo pide. Es decir, comer solo cuando tengamos hambre, sin atender a ningún tipo de horario establecido.

El primer paso consiste en realizar un ayuno progresivo, desde las 12 horas diarias hasta alcanzar las 20 o 22 horas, dos días por semana, proponiendo además que los alimentos que se consuman tengan un elevado contenido en grasas, a la vez que se reducen los carbohidratos. ¿El objetivo? Llevar al cuerpo a la cetosis, y quemar grasas. 

Algunos alimentos, como las semillas, las verduras de hoja verde y los frutos secos cuentan con una gran presencia en la dieta. 

¿Cuáles pueden ser los riesgos?

Como alertan muchos nutricionistas, poner nuestra alimentación en manos de la libre apetencia, ningún tipo de control, puede causar un buen número de problemas de salud, especialmente en aquellas personas que tengan diabetes o problemas de tiroides.

Además, puede llevarnos a distintos desajustes y a tener comportamientos extremos con la comida. Por ejemplo, podemos comer más de la cuenta por hambre emocional, o estrés, y luego intentar compensarlo dejando de comer durante un tiempo. Al final, lo único que conocemos es desajustar el nivel de glucosa, entre otras cosas.

Es más, el ayuno intuitivo puede acabar consiguiendo todo lo contrario: al comer solo en ciertas ventanas durante el día, las personas, en esencia, se desconectan de las señales naturales de hambre de su cuerpo, lo que significa que, una vez que se les permite comer, se mueren de hambre y puede ser difícil dejar de hacerlo. En resumidas cuentas, acaban comiendo de forma excesiva.

Los expertos también están preocupados por el impacto duradero que este tipo de alimentaciones restrictivas (aunque su autor considere que no lo sea) tendrá en los relojes internos de las personas y, por ende, en su salud en general.

Riesgos del ayuno intuitivo
Foto: Istock

Restringir la alimentación a unos pocos momentos durante el día ignora las necesidades del organismo, dejándolo desnutrido, y podría hacer que el péndulo acabe oscilando hacia el otro extremo una vez tengamos “permiso” para comer. Se trata, en realidad, de un tipo de patrón de alimentación desordenado, desregulado y caótico que termina impactando de forma negativa en la inmunidad, la digestión, el equilibrio hormonal e incluso los patrones del sueño.

Los riesgos son incluso mayores en quienes han tenido trastornos alimentarios, así como para las personas con cierta propensión a desarrollar un trastorno alimentario. Y es que restringir patrones de alimentación también puede desencadenar un ciclo de atracones y ayuno. En definitiva, puede terminar dañando la relación de la persona con la comida, al ponerlo en un ciclo de restricción y atracón.

Se necesitan más investigaciones sobre el ayuno para saber cómo funciona exactamente

Los científicos lo tienen bastante claro: por el momento existen algunas limitaciones relacionadas con la investigación del ayuno. Por ejemplo, no hay una evidencia clara de que el ayuno intermitente sea capaz de disminuir los antojos o reducir el hambre a largo plazo.

Además, tampoco está del todo claro cómo se aplican a los seres humanos los diferentes beneficios que supuestamente ofrece el ayuno a la hora de quemar grasa o controlar el nivel de insulina o de azúcar en sangre, especialmente cuando la persona que lo sigue no tiene diabetes o cualquier otro tipo de disfunción metabólica.

Si bien es cierto que se han llevado a cabo muchas investigaciones en roedores, en realidad los realizados en personas son, por el momento, muy pocos. Y, como manifiestan los estudiosos, lo que se está encontrando es que no siempre lo que se encuentra en los ratones se relaciona finalmente con los humanos. 

Además, debemos recordar algo sobre lo que te hemos hablado ya en otras ocasiones: incluso en el caso de seguir el ayuno intermitente, es fundamental hacerlo bajo la supervisión de un médico.

Christian Pérez

Christian Pérez

Creador de contenidos especializado en nutrición, lifestyle y salud. Y lo más importante: Papá de 2 niñas.

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