Vídeo de la semana

Ayurveda. Consejos milenarios para recuperar la salud

La medicina ayurvédica ve en el ‘karma’ la base de la enfermedad y en el equilibrio de los doshas o energías vitales ( vata, pitta, kapha ) la clave de la sanación. Aprende a unficar el espíritu, la mente y el cuerpo. 

La medicina ayurvédica ve en el ‘karma’ la base de la enfermedad y en el equilibrio de los doshas o energías vitales (vata, pitta, kapha) la clave de la sanación.
'Ciencia de la vida’, eso significa la palabra ayurveda. De origen sánscrito, deriva de dos raíces: ayus y vid, que significan vida y conocimiento. Ayus son las manifestaciones de los ciclos vitales diarios del cuerpo físico (que actúa como envoltura del alma y el espíritu); veda es el conocimiento de nuestro mundo y de cómo funcionan sus elementos. La relación entre ayus y veda (o vid) fue la base para que los grandes sabios de la India antigua, llamados rishis, buscaran la manera de mantener el equilibro entre estos dos conceptos. Ellos concibieron y formularon los principios básicos para evitar y sanar las dolencias, dando lugar a una ciencia a la que ellos denominaron Ayurveda y que fue transmitido oralmente, de generación en generación.

 

El ‘karma’ es la base de la enfermedad

La práctica de la medicina ayurvédica incluye conocimientos sobre psicología, nutrición, herboristería, climatología, pediatría, geriatría, fitoterapia, gemología y astrología. Pero lo más curioso es que tiene en cuenta el ‘karma’ como base de la enfermedad. Considera que, en principio, todo lo creado está en equilibro y no hay otra manera de justificar el dolor de personas buenas y de niños si no es como una ‘herencia’ arrastrada de una vida anterior. Éste es el karma con el que se nace (prarabdha karma) pero, también, puede intervenir el karma acumulado  en la vida actual mediante los actos y los pensamientos (sanchita karma) o el karma que puede crearse por actos futuros en esta u otra vida venidera (agama karma). Teniendo en cuenta estos principios, las impurezas acumuladas mediante cualquiera de estos karmas se eliminan mediante procesos  llamados enfermedades, pero que no se curan totalmente sin la expiación del karma que lo origina y en este trabajo de purificación de toxinas se entrelaza el espíritu, la mente y el cuerpo. Los médicos ayurvedas, especialmente los orientales, utilizan la astrología para identificar la naturaleza del karma  personal y de esta manera determinar el tipo de tratamiento a seguir (antiguamente estaba basado en gemas y mantras).

El secreto ancestral de la verdadera salud

En el charaka samhita (que como ya hemos dicho es el principal texto de medicina ayurvédica) están las claves de una buena salud. Según consta en él, para estar sano se tienen que dar las siguientes condiciones:
-Los tres doshas o energías vitales de todo ser humano (vata, pitta y kapha) deben estar perfectamente equilibrados.
-Los cinco sentidos deben funcionar de forma natural. Tacto (rige músculos, pulmones, intestinos y movimiento celular), vista (enzimas, inteligencia, aparato digestivo y metabolismo), gusto (plasma, sangre, saliva, jugos gástricos, citoplasma, mucosas), oído (boca, fosas nasales, tórax, abdomen, tráquea, células) y olfato (huesos, uñas, dientes, músculos, cartílagos, tendones, piel, pelo).
-Espíritu, mente y cuerpo deben estar en perfecta armonía y en equilibrio.
-Todos los tejidos del cuerpo deben funcionar adecuadamente.
-Los residuos perjudiciales (orina, heces y sudor) se deben producir de forma natural y ser eliminados sin dificultad.
-Los conductos del cuerpo (los meridianos llamados srotas) no deben estar bloqueados y deben transportar la energía con fluidez.
-El fuego digestivo o agni (lo que en Occidente se conoce como ‘metabolismo’) debe estar sano y funcionar bien, el mejor síntoma de su buen funcionamiento será tener un buen apetito.

 

Cómo equilibrar la energía del cuerpo

Una de las claves del ayurveda es que esta ciencia está basada en el estudio de la personalidad. Según el dosha, tipo psico-físico dominante en cada persona, podemos dar con la mejor vía para la curación de las enfermedades. Los doshas (vata, pitta y kapha) controlan todos los procesos biológicos y sus energías controlan nuestro rendimiento psíquico y físico. Cada persona puede presentar características de varios doshas en su estructura física, pero siempre habrá una dominante. Una de las ventajas de reconocer tu dosha es que puedes programar tu dieta para consumir regularmente el tipo de alimentos que equilibren en tu organismo los tres doshas.

 

VATA. Está relacionado con el sistema nervioso. Una persona vata puede ser alta o baja pero regularmente delgada. De complexión ligera y estrecha, le cuesta engordar, tiene la tez oscura, mucho cabello, ojos oscuros o grises, pequeños, juntos y hundidos. Suele tener los dientes hacia afuera, grandes o muy pequeños. Es resistente y prefiere el calor al frío. Padece a menudo estreñimiento. Tiene la voz afónica, débil o temblorosa y habla rápido. Prefiere comidas dulces, pesadas o grasas, y suele tener un pulso superior a 70 si es hombre o superior a 80 si es mujer.
Se equilibra…
-Con comidas y bebidas calientes y nutritivas. Alimentos dulces, salados y ácidos. Bebiendo agua caliente en pequeños sorbos.
-Durmiendo temprano.
-Viviendo en clima cálido y húmedo.
-Con masajes antes de la ducha y utilizando aceites especiales.
-Practicando ejercicio suave (caminar, yoga...).-Vistiendo colores cálidos, apagados y calmantes.
El exceso... Afecta especialmente al colon. Los síntomas incluyen gases, estreñimiento, indigestión, dolor de espalda, piel seca, artritis, así como problemas circulatorios y emocionales.

 

PITTA. Una persona con el dosha predominante pitta es de estatura media, musculatura normal y peso medio. Suda mucho cuando hace calor, tiene la piel suave y caliente, la tez clara o rosa; el pelo fino, suave, rojo o rubio; los ojos de tamaño normal (generalmente azules, grises o verdes); y los dientes de tamaño normal y amarillentos. Es una persona fuerte y resistente que prefiere el frío al calor. Habla de forma convincente y precisa. Prefiere comidas dulces, ligeras, calientes y amargas y suele tener hambre a menudo (le cuesta saltarse una comida o ayunar). Tiene un pulso entre 60 y 70 si es hombre o entre 70 y 80 si es mujer.
Se equilibra…
-Tomando comidas frías y caldosas, así como alimentos dulces, amargos y astringentes.
-Moderando la intensidad del trabajo  y del ejercicio físico (conviene practicar natación, deportes de agua).
-Con ejercicios de relajación al menos una vez al día.
-Viviendo en clima fresco.
-Vistiendo colores fríos, suaves y sedantes.
El exceso… Influye en la piel, el metabolismo, el intestino delgado, los ojos, el hígado y el cabello. Los síntomas que presenta este exceso son problemas de piel, caída del cabello, diarrea y problemas en los procesos de eliminación.

 

KAPHA. El tipo psico-físico de un kapha se define por ser recio y de complexión grande y ancha (engorda con facilidad). Suda muy poco, tiene la piel húmeda y fresca, la tez pálida, el pelo grueso, lustroso y marrón. Los ojos son azules o marrones, grandes y saltones y tiene los dientes blancos y grandes con  encías fuertes. Se mueve de forma segura pero lenta y tiene buena resistencia. Tiene un apetito estable pero es capaz de saltarse una comida o ayunar. Habla despacio. Prefiere comidas secas, sin grasa, dulces y picantes; y tiene un pulso inferior a 60 si es hombre o inferior a 70 si es mujer.
Se equilibra…
-Con comidas calientes, ligeras y secas. Alimentos picantes, astringentes y amargos. Y bebiendo agua hervida con jengibre en pequeños sorbos.
-Madrugando y acostándose pronto (siguiendo el ritmo solar).
-Con masajes en seco con guantes de seda salvaje.
-Practicando actividades intensas y deportes fuertes.
-Vistiendo colores cálidos, estimulantes y claros.
El exceso...  Afecta especialmente a las articulaciones, el sistema linfático, los fluidos corporales y las mucosas. Los síntomas que provoca este exceso son respuesta mental lenta, congestión, somnolencia, retención de líquidos, exceso de peso y secreción bronquial y nasal.

 Claves para la vida diaria

-Disminuir la ingestión de bebidas excitantes como café y alcohol.
-Realizar ejercicios de respiración, aunque sólo sean 10 minutos diarios.
-Alimentos verdes y crudos deben formar paerte de nuestra dieta diaria.
-Meditar o al menos descansar la mente con regularidad, evitando estimular los sentidos excesivamente.
-Incluir leche, azafrán y espárragos, que aumentan la energía primordial (especialmente en las personas que superan los 50 años).
-Caminar con los pies descalzos por el campo, sobre la hierba húmeda o por la playa caminando en la arena.
-Tomar agua mineralizada con gemas o piedras semipreciosas (basta meter la gema  o piedra en un vaso con agua y dejarlo reposando durante la noche).

Continúa leyendo