Bacterias buenas y malas

Cuando hablamos de bacterias muchas veces solemos asociarlas a una enfermedad. Sin embargo, existen también bacterias buenas que ayudan a reforzar tu sistema digestivo. 

Cuando comemos bacterias sanas en forma de probióticos (que se encuentran en alimentos como el yogur), ayudamos a promover el equilibrio bacteriano en nuestro estómago.

 

Además, refuerza el sistema inmunológico y previene enfermedades. Algunas cepas de probióticos, como la Bifidobacterium infantis, han demostrado ser beneficiosas para problemas digestivos como el síndrome del intestino irritable

 

¿Sabes qué es lo que más mata a una bacteria sana? Los alimentos procesados llenos de conservantes. Su objetivo es matar las bacterias que hacen que la comida se pudra; pero cuando entran en tu sistema digestivo, también matan la bacteria sana del estómago que te ayuda a estar vivo. Comer alimentos sanos y frescos hace innecesarios los conservantes. 

 

El consumo excesivo de antibióticos a lo largo de tu vida, los conservantes, la carne tratada con antibióticos, etc, contribuyen a gotar las bacterias buenas de tu sistema digestivo. 

 

La mejor opción...

 

Los mejores probióticos son el Lactobacillus acidophilus y el Bifidobacterium porque sobreviven a las condiciones adversas de tu estómago (ácidos) durante el tiempo necesario para hacer algún bien.

 

Cameron Díaz, en su libro Ama tu cuerpo recomienda la bebida probiótica de arroz que proporciona cincuenta mil millones de bacterias activas L. Acidophilus y L. Casei y asegura que cuando toma probióticos con regularidad se siente bien, como si ayudara a su cuerpo a ayudarse a sí mismo.

Macarena

Macarena Orte

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