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Beneficios nutricionales por los que merece que le des una oportunidad a la papaya

Aunque vivimos en un país que es un paraíso para los amantes de la fruta y la verdura, la globalización ha permitido que tengamos a mano productos ajenos a nuestra tierra como esta maravilla tropical.

papaya
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Cuando acudes al supermercado o a tu frutería de confianza siempre te fijas en esos productos que nunca te atreves a meter en el carro para darles una oportunidad. Pasa mucho con alimentos considerados “tropicales”, que en realidad es una forma de etiquetar a aquellos productos ajenos a nuestra tradición, como es el caso del plátano macho, la batata o la papaya.

Es curioso el caso de esta última, una fruta excelente tanto por su sabor como por los nutrientes que aporta, ya que es un alimento deseado (suena bien en la cabeza pensar en tomar papaya), pero que luego no termina de encajar en el menú semanal en el ámbito del hogar. Es hora de romper ese vínculo imaginario entre papaya y vacaciones idílicas en playa paradisiaca y aprovechar que la tenemos siempre con nosotros para disfrutar de sus enormes posibilidades gastronómicas y, sobre todo, de su composición saludable

De color naranja amarillento, en la línea del tono del mango, fruta que a diferencia de la papaya sí hemos domesticado y asimilado dentro de nuestro menú habitual, es redonda y de un tamaño considerable. Crece en el papayero, un arbusto cultivado en zonas tropicales y subtropicales, de ahí que sea una fruta relacionada con zonas geográficas como México, Latinoamérica o Hawai, entre otras. 

Si nunca la has probado, para que puedas tener una referencia, se da un aire al melón cuando está dulce, mientras que si está verde, pierde tanto el dulzor característico como su sabor, algo que en realidad es común a todas las frutas que se consumen antes de su punto óptimo de madurez. 

Fundamental en una dieta saludable, rica y variada

No hay que temer al azúcar presente de forma natural en ingredientes como la papaya -devoramos los plátanos sin pensar un solo segundo en la cantidad de azúcar que tienen, por ejemplo-, ya que su composición nutricional es excelente. De nuevo, aunque existan diferencias entre unas y otras, esto es una característica común a todas las frutas y verduras, alimentos que según todos los expertos en nutrición deben ocupar el primer espacio en la lista de prioridades de cualquier dieta saludable. 

La papaya, en concreto, es relativamente baja en calorías y rica en fibra, por lo que es perfecta para encajar en una rutina alimentaria variada, sana y rica en productos frescos. Acompañada de forma adecuada -comer una fruta, sea la que sea, no hace milagros si el resto de la dieta no va en la misma línea- asegura una correcta alimentación y es muy saciante, por lo que te ayudará a ajustar la comida que tomes al día a las cantidades recomendadas, lo que también te permitirá limitar el consumo de calorías. 

Otros beneficios para la salud

Por otro lado, la ciencia le ha otorgado algunos beneficios secundarios desde el punto de vista médico a la papaya. Secundarios no porque no sea importante en lo que impacta sino porque lo hace de forma limitada, como es lógico, ya que los superalimentos no existen. Ninguno tiene un poder mayor por separado al que puede ejercer la suma de muchos en una dieta saludable. 

Dicho esto, por ejemplo, un estudio encontró que los extractos de papaya fermentada en polvo pueden ayudar a contrarrestar los efectos del estrés en las personas que sufren alzheimer. Otros han hecho incidencia en que la presencia de licopeno y betacaroteno en su composición protegen al organismo de distintos ataques, entre ellos algunos tipos de cáncer; y al ser ofrecer también una notable cantidad de vitamina C, fortalece el sistema inmunológico y el aparato cardiovascular. Incluso hay un estudio que ha descubierto que la ingesta de papaya conlleva un efecto hipoglucémico en el cuerpo, disminuyendo los niveles de glucosa en sangre. 

En definitiva, la próxima vez que tu mirada se cruce con ellas en el lineal de la frutería, no te vuelvas a quedar con las ganas de llevártela a casa. Dale una oportunidad a la papaya. Tu salud te lo agradecerá. 

Rubén García

Rubén García

Durante años me dediqué a la comunicación deportiva, pero me di cuenta a tiempo de que en mi otra gran pasión, la gastronomía, no era tan alto el riesgo de sufrir esguinces de tobillo. Ser "entrenador personal" del paladar es mucho más placentero. Yo me lo guiso, yo me lo como, y de paso lo comparto, porque las comidas inolvidables son las que se disfrutan en buena compañía.

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