¿Brunch? Sí, pero equilibrado

Este desayuno ‘talla XXL’ puede convertirse en un exceso si no tenemos cuidado. Con estas tres fórmulas y la recomendación de la experta, lo disfrutarás sin remordimientos.

Contracción de las palabras inglesas breakfast (desayuno) y lunch (comida), el brunch es la opción perfecta para quellos a los que se les pegan las sábanas y para los fines de semana o días relajados. ¿La norma fundamental? “Hacer un desayuno tardío (alrededor de la una del mediodía), con alimentos dulces y salados, muy completo, que nos permita no comer hasta la cena”, explica la doctora María Teresa Barahona, experta en Nutrición, de Madrid. 

 

Con fibras y proteínas

 

“En primer lugar, no olvides la bebida: después de una larga noche de sueño, necesitamos rehidratarnos. Si te gusta lo dulce (cruasán, medianoche), elige piezas pequeñas para que no pesen ni en tu estómago ni en la báscula; consume tanto fibra (frutos secos, pan integral, verduras crudas), como proteínas con poca grasa (jamón, pechuga de pollo, pavo) e hidratos lentos, que son los que darán energía hasta la noche a tu organismo (fruta fresca, cereales como el muesli con salvado de trigo o de avena, con fruta desecada), y grasas nobles (aceite de oliva virgen o margarina para las tostadas)”, dice. 

Para golosos, una opción saciante 

 

Un chocolate caliente + un bol de frutas de temporada + un yogur de chocolate + una tortilla francesa con pan de molde integral + 30 g de queso emmental o de queso de Burgos + un puñado de albaricoques secos +tortitas con miel de arce y fruta.

 

El brunch: abunda en azúcares gracias a los hidratos (pan integral) y fibra (albaricoques secos). Las proteínas del huevo cuidan los músculos y sacian.

Para deportistas, hidratos y proteínas

 

Una tacita de café solo + un bol de muesli con fruta y salvado de trigo + un yogur natural con probióticos +almendras al natural sin sal + pan integral con una cucharadita d emiel + dos lonchitas de fiambre de pavo + 30 g de queso emmental + un plátano.

 

El brunch: aporta energía para todo el día. La cafeínas del café y los azúcares del plátano la dan al instante, mientras que el muesli y el pan la proporcionan de forma paulatina.

Para adictos a la dieta, no más de 300 calorías

 

Un té verde con un poco de limón + pan de centeno con 15 g de margarina con Omega 3 + crudités con fiambre sin grasa (pavo o pollo) sobre una tostada de pan integral + un zumo de naranja o de manzana + una macedonia de fruta + un muesli con leche de soja. 

 

El brunch: está proporcionado. El pan de centeno, el muesli y la leche de soja aportan hidratos; el fiambre, proteínas, y las frutas, vitaminas, minerales y fibra. 

Continúa leyendo