¿Buena autoestima o narcisismo?

Entre tener un buen concepto de nosotras mismas y creernos ‘lo más’, hay tanta distancia como entre la Tierra y Plutón. Aprende a quererte con los pies en el suelo.

Entre tener un buen concepto de nosotras mismas y creernos ‘lo más’, hay tanta distancia como entre la Tierra y Plutón. Aprende a quererte con los pies en el suelo.

Ándate con ojo. Porque, apenas te cruces con un narcisista por la calle, puedes verte sacada literalmente a la calzada de un empujón. Porque esta gente no pisa fuerte: arrolla. Se creen mejores y, por ende, con más derechos. Y sigue con cuidado porque puede que tú, sin sospecharlo, lo seas también. En este mundo tan complicado y cambiante, mantener una autoestima equilibrada no es fácil y puede que a veces, por protegernos, nos confundamos y distorsionemos la visión que tenemos de nosotras mismas. ¿Qué diferencia una sana autoestima de un comportamiento narcisista? ¿Cómo podemos fomentar la primera y huir del segundo?

Un globo inflado

“La valoración que una hace de sí misma, eso es la autoestima”, explica la psicóloga y sexóloga Carmen Raya, de Psiconatural (psiconatural.com). “Es el concepto que tenemos de nuestra valía, basado en el propio grado de aceptación, en los pensamientos, sensaciones y experiencias que hemos ido acumulado”. Todo un ‘trabajo de vida’. ¿Qué es un narcisista? Según la experta, la persona que posee una “percepción hinchada de su valía”. Cree -erróneamente- que sus logros, objetivos, contribuciones... son más valiosos de lo que en realidad son. Es decir, lo que diferencia a una persona con una autoestima positiva de una narcisista es que la primera no se engaña: sabe que tiene errores y procura corregirlos.

Sin llegar al extremo

Sin embargo, un narcisista se ve a sí mismo como líder, experto e imprescindible. Por eso, suele esperar la admiración de los demás y se irrita cuando se le contradice. “Eso sí, una persona puede tener una estima hinchada sin llegar a traspasar la línea de un trastorno de personalidad, en el que las características se vuelven extremas”. Por ejemplo: alguien prepotente puede empatizar con los demás, mientras que, si está afectado por un trastorno, no reconoce los sentimientos ni las emociones de los otros.

Detrás, ¿hay inseguridad?

¿Puede deberse a una baja autoestima? La doctora explica que no y es rotunda: “Los narcisistas son incompatibles con una autoestima deficiente, de hecho son el polo opuesto”. Sin embargo, muchas de estas personas reafirman la gran opinión sobre sí mismas que poseen valiéndose de los comentarios de los demás, con lo que -inconscientemente- padecen cierta dependencia (la necesidad soterrada de escuchar una aprobación continua desde el exterior que subraye la que oyen en su interior). 

Una sana autoestima

¿Quiénes son más proclives a caer en esta actitud? Carmen Raya explica: “Normalmente, personas a las que no se les ha enseñado a tolerar la frustración, no se les han puesto límites, o cuyas virtudes se han exagerado”. También quienes no han aprendido a respetar a las personas con cualidades distintas o pertenecientes a una extracción social diferente. Pero se puede corregir. ¿Cómo? Respeta lo que para ti no es negociable (así sabrás cuándo pelear y cuándo no); sé consciente de cómo te ves y cómo crees que te perciben los demás; no ningunees tus necesidades o deseos por miedo a la pérdida o a la soledad; comienza a vivir en el presente; acepta tus virtudes y tus defectos; no exijas más de lo que des; escucha las críticas; y revisa las áreas de tu vida (lee el recuadro).

¡Esto funciona! 3 pasos para quererte más y vivir mejor

1. Piensa en las diferentes áreas de tu vida (familia, amigos, trabajo, pareja, hijos...) y cuestiónate, en cada una de ellas, las siguientes preguntas (se trata de que las actualices).  

2. ¿Tienes sentimientos de culpa, ya sea por el pasado o por el presente? ¿Sientes cierto conflicto? Por ejemplo, ¿te notas presa entre algo que deberías y algo que deseas hacer?

3. ¿Evitas enfrentarte a algún asunto? Una vez que hayas examinado estas cuestiones, podrás poner al día tu forma de relacionarte y tu autoestima se verá potenciada.

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