¿Cambiamos leche por bebidas vegetales?

Hemos tenido un boom desde hace unos años con más bebidas vegetales de las que podemos gestionar, hay tanto de qué hablar que he tenido que hacer una criba tremenda. En este boom se mezclan varios factores, la novedad, el que nos hayan hecho creer que es más sano (y no lo es), el aumento de otras opciones alimentarias… o quizá los bulos asociados a la leche.

En leche también se ven algunas nuevas en el mercado, como la leche de cabra, Tiene color mate más blanco que la leche de vaca porque puede no tener carotenos, aunque dependerá de la alimentación. Es más viscosa que la de vaca porque tiene más glóbulos grasos y de menor tamaño. El olor es bastante neutro y sabor dulce, un poco menos ácido que la de vaca. También tiene lactosa.

Bebidas vegetales
Foto: Istock

Las que no son de leche, oveja y cabra se tienen que llamar bebidas vegetales excepto la leche de almendra, que en España le podemos seguir llamando leche por un lío legal. Resulta que la normativa incluye una excepción para los productos en los que conocemos su naturaleza exacta por su utilización tradicional.

En fin, en España es con la leche de almendras, pero en Francia o Italia es la leche de coco… Podréis ver: leches de coco en productos importados. El resto serán bebidas vegetales. La de soja, también.

Analicemos las bebidas vegetales

Por ejemplo, la de almendra, lo primero que llama la atención es ver ese 2% o un 4% de almendra. No os fijéis sólo en eso, que, aunque parezca mentira, es lo menos malo del producto. La leche de vaca tiene más o menos un 85% de agua, el resto son proteínas. lactosa… El tema es que en la leche está tal cual y aquí está hecho un apaño. El primer ingrediente es agua y el segundo azúcar. El tercero ya es ese 2% de almendra y a partir de ahí son aditivos para mejorar la textura, que ya sabéis que también son lo de menos.

¿Cómo se hacen las bebidas vegetales?

Para hacer este tipo de bebidas: Son extractos de legumbres, cereales, frutos secos o todo lo que pilles en el que puedas dejar en remojo el grano, lo mueles y lo que queda, lo cuelas con agua. Lo que sale será un líquidillo semitransparente al que luego le añades los componentes o vitaminas para que se parezca a la leche.

Historia de las bebidas vegetales

En realidad, no son nuevas. Según parece, hace 200 años antes de la era común encontraron un molino en China que se usaba para extraer el líquido de la soja remojada. Hasta el siglo XIX no se popularizaron aquí. La de soja fue la primera y de ahí el resto. De hecho, es la de soja la que más características similares a la leche tiene, excepto por el calcio, pero se le añade.

¿Cuál es la mejor?

Si hay que elegir una, la mejor es la de soja, porque sus aminoácidos son más parecidos. Lamentablemente también tiene muchos bulos. Si te gusta, úsalo. Porque ni ángel ni demonio, no se han encontrado pruebas que evidencien que provoque cáncer, tampoco que lo solucione, hay algún dato regulero en cuanto a la prevención (no saben si es por el conjunto de hábitos saludables), tampoco soluciona nada en la menopausia y mucho menos provoca infertilidad.

Leches vegetales
Foto: Istock

En definitiva, lo más importante de las bebidas vegetales no es el componente noble, sino que nos la líen en el etiquetado. Hay que fijarse en qué ingredientes tienen y evitar las que tengan azúcares añadidos o aceites. También es importante saber que no es que sustituyan a la leche, sino que son otra cosa. Hay infinidad, avellanas, espelta, coco… la oferta es enorme y, como siempre, hay que saber elegir.

Ya sabéis, frente al miedo, conocimiento.

Gemma del Caño

Gemma del Caño

Licenciada en Farmacia con especialidad en I+D+i e Industria. Máster en biotecnología, innovación y seguridad alimentaria. Trabaja desde hace 10 años en la industria alimentaria en I+D+i, Calidad y Dirección técnica. Profesora asociada en el Grado de Nutrición y Dietética de la Universidad Europea Miguel de Cervantes en las asignaturas Legislación Alimentaria y Política Alimentaria, así como en diferentes Máster. Autora del libro 'Ya no comemos como antes, y menos mal'. Colaboradora en diferentes medios de comunicación: RTVE, CyLTV, A3media, Salud Sin bulos y en plataformas de divulgación científica como Naukas y Desgranando Ciencia.

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