Cambios en el pecho, ¿cuándo debes preocuparte?

Desde picor hasta diferencias de color, pasando por notar un pequeño bultito. Son cambios en el pecho que nos alertan cuando las notamos. ¿A qué se deben?

Granitos en las areolas

A veces aparecen alrededor del pezón pequeños granitos. ¿A qué se deben? A la obstrucción de las glándulas de Montgomery. Y es que alrededor del pezón hay unas pequeñas glándulas sebáceas (de grasa) que lo protegen y mantienen su lubricación. El olor de esta secreción es necesario para que el bebé, por ejemplo, reconozca dónde se encuentra el pezón y pueda localizarlo para mamar. Todas las mujeres presentan de 4 a 28 glándulas de Montgomery en cada areola e incluso en el pezón, dependiendo de cada persona, estés o no embarazada; pero durante el embarazo y lactancia se notan mucho más porque aumentan de tamaño.

Cuando aparecen granitos, se debe a que se obstruyen por cualquier circunstancia. “Algo completamente normal. Lo único que tiene que contemplarse es seguir una buena higiene”, explica el doctor Enrique Tomás Marín, ginecólogo del Hospital Vithas Perpetuo Internacional, de Alicante.

Aparecen estrías

“Suelen estar provocadas por cambios de volumen en las mamas. Se trata de cambios bruscos e importantes de peso, aunque también aparecen después de la lactancia, ya que en ella se produce una reducción importante del volumen mamario”, indica el ginecólogo.

Picor en los pezones

Normalmente se debe al roce de los pezones con tejidos irritantes. Para prevenirlo hay que cuidar la calidad de estos. Va bien el algodón y también la combinación de poliéster con elastina. Por otro lado, procura usar cremas emolientes después de la ducha o antes de acostarte (vaselina, con aceite de oliva o rosa mosqueta). También existen protectores especiales para los pezones (los encuentras en las grandes cadenas de ropa interior).

Diferencias en las areolas

Por ejemplo, en cuanto al color o tamaño. El primero varía de una mujer a otra (depende del color de la piel) y puede variar a lo largo de la vida. Respecto al tamaño de la areola, también cambia bastante, pero en esto no influye el volumen del pecho. Por ejemplo, una areola puede medir desde 2 cm hasta 4 ó 6.

Distinto tamaño de un pecho a otro

Ninguna persona tiene un cuerpo completamente simétrico. De ahí que sea normal que los pechos no sean tampoco iguales. Sobre todo ocurre así en la pubertad, ya que un pecho suele comenzar a desarrollarse antes que el otro. No obstante, si la diferencia asimétrica aparece fuera de la pubertad y es algo repentino, ve al médico (detrás puede haber desde una infección a problemas de espalda o huesos, pasando por un tumor).

Inflamación

“Calor, dolor y rubor son los tres síntomas que acompañan la inflamación, que se caracteriza por hacer que la zona esté más caliente, dolorosa y con enrojecimiento de la piel”, explica el doctor, que agrega: “Suele tratarse de mastitis circunscritas que, en la mayoría de las ocasiones, están relacionadas con la lactancia y suelen solucionarse con un antibiótico. Pero, cuidado, si la mastitis se produce en mujeres maduras fuera de la lactancia habrá que investigar más a fondo, ya que podría haber un tumor detrás de este proceso”.

Bultos

“Cuando aparecen en los días de la regla no son preocupantes. Suelen deberse a cambios hormonales, pero también a estiramientos o tensiones en la parte estructural de la mama. Cuando su origen está en fluctuaciones hormonales, los ‘quistes’ suelen desaparecer, en la mayoría de los casos, después de la menstruación.

Que salga líquido por ambos pezones

Se denomina galactorrea, es decir la expulsión espontánea de líquido por ellos fuera de la lactancia. “Cualquier secreción que no se deba a ella ha de ser estudiada”, apunta Tomás Marín. ¿Qué hay detrás? Estrés, alteraciones hormonales (de las hormonas tiroideas o de la prolactina) o inmunológicas, pero también ciertos medicamentos (antidepresivos, analgésicos, hipotensores, etc.). ¿Se trata de sangre? Vigila que no sea una herida (por el roce de las prendas  al hacer ejercicio y demás).

Retracción del pezón y otros cambios repentinos

“Cualquier aumento brusco de volumen, retracción del pezón antes inexistente, cambios en la coloración de la piel, palpación de bultos no perceptibles, la aparición de piel de naranja en alguna parte de la mama, asimetrías nuevas o secreción sanguinolenta por el pezón deben ser valorados por un especialista. Todos ellos son signos que podrían ayudar al diagnóstico precoz de un tumor mamario”, concluye el doctor.

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