Carlos Ríos, el nutricionista que quiere que comas como tu abuela

El famoso dietista- nutricionista Carlos Ríos acaba de lanzar su primer libro 'Come comida real' para convertirnos en #realfooders. Hablamos con él sobre este movimiento y su lucha contra los ultraprocesados.

Foto: Cristina Abril.

Si eres uno de los más de 635.000 seguidores de este popular dietista – nutricionista en Instagram, estarás más que familiarizada con expresiones y términos como “tienes que escapar Matrix” (haciendo referencia a que vivimos en una realidad paralela en lo que respecta a la alimentación y que la industria alimentaria nos manipula), “comunidad realfooder” o “realfooding”. Si no lo eres, es posible que todo esto te suene a chino pero te aseguramos que tienes que conocer a Carlos y la forma de enfocar la alimentación sana que propone.

“La comida real son todos aquellos alimentos mínimamente procesados o cuyo procesamiento no ha alterado el producto de forma negativa”.

Carlos Ríos tiene 28 años y es un referente en alimentación y nutrición en nuestro país. Acaba de publicar su primer libro Come comida real. Una guía para transformar tu alimentación y tu salud y lo que podríamos añadir es que lo harás comiendo como lo hacía tu abuela. No se trata de una dieta ni nada parecido, el movimiento realfooder pretende abrirnos los ojos sobre nuestra alimentación y enseñarnos a llevar una vida sana tomando decisiones conscientes y disfrutando de la comida de verdad, de la comida real.

“La alimentación siempre ha llevado el estigma de que hacerlo de forma saludable implica pasar hambre, hacer dieta, perder grasa, comer menos… en definitiva comer bien se ha relacionado con sufrir y esto no es así”.

Su objetivo es enseñarnos a “llevar una alimentación saludable sin restricciones que impliquen comer poco, pasar hambre o contar calorías. Simplemente priorizando la calidad de la comida real y, de esta forma, cuidando la salud”.

Y esto, que lleva ya bastante tiempo divulgando desde su web y sus redes sociales, se plasma en el libro que acaba de llegar a las librerías. En él encontramos una primera parte centrada en el problema de los ultraprocesados (qué son, cuáles son, cómo evitarlos y por qué hacerlo) para que seamos conscientes de lo que estamos comiendo y una segunda parte con trucos, consejos y estrategias para consumir comida real y hacerlo de forma fácil con una guía muy didáctica.

¿Qué es el realfooding?

Y la primera pregunta es esta: ¿qué es el realfooding y por qué surgió? Carlos asegura que “surgió porque detectó una necesidad de la población” ya que cuando sus pacientes iban a su consulta tenían muchas dudas de alimentación y le hablaban de conceptos como grasas, calorías, hidratos de carbono… Es decir confunden los nutrientes con la salud. Y “eso no tiene nada que ver con la salud, la salud tiene que ver con los alimentos y su procesamiento, es decir cuando se transforman alimentos reales en ultraprocesados añadiéndoles ingredientes poco sanos y retirándoles otros, de forma que se alteran sus características y los efectos que tienen en nuestro cuerpo”.

“El realfooding viene a recuperar la comida real, la mínimamente procesada” fijándonos y eligiendo esos alimentos a la hora de hacer nuestras elecciones alimentarias para cuidar la salud.

¿Cómo definimos “comida real”?

“La comida real son todos aquellos alimentos mínimamente procesados o cuyo procesamiento no ha alterado el producto de forma negativa”, asegura Carlos. Se trataría de todos esos productos que directamente no se han procesado (los que no llevan etiqueta como son los alimentos frescos) o los que no se han “malprocesado” ni ultraprocesado.

Los ultraprocesados, por el contrario, son productos que “han sido sintetizados con ingredientes de otros alimentos como son los azúcares añadidos, las harinas refinadas, los aceites vegetales refinados, los aditivos y la sal. Todos esos ingredientes no son saludables y hacen que el producto que los contiene que tampoco sea saludable.

La regla de los 5 ingredientes

Carlos tiene una regla que funciona muy bien para desenmascarar los alimentos ultraprocesados y consiste en fijarse en el número de ingredientes que tienen. Si superan los 5, probablemente estés ante un alimento ultraprocesado.

En ese caso tendrás que comprobar si lleva azúcar, harina refinada, aceites vegetales refinados, aditivos y/o sal y en qué porcentaje. Si la cantidad de estos ingredientes está en más de un 10 % tienes ante ti un alimento ultraprocesado.

Por el contrario, un buen procesado (un procesado sano) suele tener de dos a cinco ingredientes y no incluye los que hemos citado anteriormente.

Comer como lo hacía tu abuela no es aburrido

Es bastante paradójico que un nutricionista influencer que triunfa en las redes sociales a golpe de meme en las historias de Instagram proponga comer como le enseñó su abuela. Carlos asegura que su secreto está en que utiliza “las mismas estrategias de marketing que la industria alimentaria” solo que él lo hace para concienciarnos de lo que implica comer bien. Se dirige a un grupo de personas que no buscan una dieta concreta, pero sí les gusta comer y pasárselo bien. Su objetivo es “demostrar que llevar una alimentación saludable y disfrutar con ello es posible”.

“La alimentación siempre ha llevado el estigma de que hacerlo de forma saludable implica pasar hambre, hacer dieta, perder grasa, comer menos… en definitiva comer bien se ha relacionado con sufrir y esto no es así”. Su abuela le enseñó que la alimentación puede ser totalmente gustosa, incluir comida y alimentos deliciosos simplemente “que preservan de forma natural nuestra salud porque están mínimamente procesados y tienen multitud de componentes beneficiosos para el cuerpo”.

“Quiero dejar claro que lo que yo hago lo hago porque me siento bien y porque disfruto con ello”. En definitiva, el realfooding busca que abras los ojos, que seas consciente de qué son y qué hacen en tu cuerpo los ultraprocesados “para poder evitarlos e incluirlos de forma ocasional en la dieta”. No hay problema en que se tomen de forma esporádica (en una cena especial o en un cumpleaños) pero no en el día a día. Carlos tiene claro que muchas personas “comen ultraprocesados a diario porque ni siquiera los identifican, ni son conscientes de lo dañinos que son para su cuerpo”.

Al final esto se trata de “saber diferenciar los buenos de los malos procesados” ya que “este simple gesto hará que aprendas a elegir comida real, la cocines y disfrutes al máximo de ella”. Ser capaces de tomar decisiones conscientes en lo que respecta a la alimentación es la principal herramienta para cuidar la salud.

Verónica Bravo Piqueras

Verónica Bravo

Soy periodista y una apasionada de la gastronomía, la cocina y la nutrición. Me confieso adicta al café y a la comida de verdad acompañada de un buen vino. Adoro viajar y las comidas familiares. Coach nutricional en proyecto y amante de la buena vida. Escribo, cocino, como y disfruto a partes iguales.

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