Cinco mitos sobre las dietas que siempre nos han contado (y nos hemos creído)

Estos dichos populares sobre la alimentación son mentira... ¡Descúbrelos!

Cuando se trata de adelgazar y de perder peso, son muchas las creencias y los mitos que existen en torno a las dietas. Sobre la alimentación se dicen muchas cosas y falsas verdades que si se creen y se siguen al pie de la letra, pueden dar al traste con los objetivos deseados…  e incluso perjudicar tu salud ¿Cuáles son los mitos y las mentiras más extendidos sobre las dietas para perder peso? Te los descubrimos. Algunos te sorprenderán… otros es probable que los hayas creído…

Los carbohidratos son malos

Gozan de bastante mala fama y suelen ser los primeros en ser excluidos de las dietas cuando se pretende bajar de peso. Los hidratos de carbono son el grupo de alimento peor visto y considerado por muchas personas, aunque lo cierto es que son un macronutriente muy importante para el correcto funcionamiento del cuerpo. Aportan energía y fibra, y deben consumirse con moderación dentro de una dieta saludable. Eso sí, apuesta por los carbohidratos complejos o de absorción lenta, como los presentes en los cereales integrales, en las verduras o en las legumbres.

Las verduras producen retención líquidos

Algunos dichos hablan de que verduras como la lechuga, al contener mucha agua, contribuyen a sufrir una mayor retención de líquidos. ¡Pero es algo totalmente falso! La lechuga es una fuente de fibra y precisamente por su alto contenido en agua, que ayuda en gran medida a hidratar el organismo desde dentro, puede ser eficaz para combatir este tipo de problemas relacionados con la circulación. También para adelgazar, porque es baja en calorías y sacia.

La fruta de postre engorda

¡No! El orden en el que se comen los alimentos no influye para nada en el peso realmente. Es cierto que la fruta aporta fructosa (un tipo de azúcar) al organismo, pero el aporte calórico es mínimo y con ella también consumimos una buena parte de fibra, así que no se puede considerar que tomar fruta de postre engorde. Es más, tomar una naranja, fresas, uvas o un plátano después de comer es una opción mucho más recomendable que otras alternativas como yogures, zumos, pasteles, helados o bollería.

Beber agua durante las comidas es malo

El agua es la bebida más natural y beneficiosa que existe para el ser humano y en ninguna circunstancia es mala. De hecho, beber agua durante las comidas puede ayudar al organismo a digerir mejor los alimentos que consumimos. Lo que ocurre es que si se bebe mucha agua o demasiado rápido, o antes de comer, puede aumentar la sensación de saciedad o de pesadez en el estómago.

Saltarse una comida ayuda a adelgazar

¡No! Lejos de lo que pueda pensarse, saltarse una comida puede ser contraproducente y ralentizar el metabolismo, lo que quiere decir que a tu cuerpo le costará cada vez más digerir los alimentos y quemar su energía. Evitar o saltarse una comida diaria de vez en cuando ‘para compensar’ algún exceso no ayuda a adelgazar, a no ser que se trate de un ayuno intermitente correctamente planificado.

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