Claves para evitar las manchas en la piel

La exposición al sol puede provocarnos manchas indeseables. Te contamos cómo prevenirlas.

Uno de nuestros objetivos del verano es ponernos morenas. Pero no puede ser a cualquier precio. La exposición al sol multiplica los riesgos de aparición de manchas molestas y antiestéticas. Para evitarlas, sigue nuestros consejos.

 

¿Por qué aparecen?

 

El motivo principal es la exposición solar muy prolongada y además con protección insuficiente. Sin embargo, aunque esta sea la causa más importante, también hay otros factores que influyen en los cambios en la pigmentación: cambios hormonales (el embarazo o la menopausia), tratamientos (antibióticos, la píldora anticonceptiva) y algunas afecciones propias de la piel (acné, dermatitis, etc).

 

Claves

 

Para prevenir los problemas de pigmentación, apúntate estas claves:

 

- Usa un protector solar con factor de protección alto: siempre con un filtro mayor de 25, recuerda que debes repetir la aplicación de la crema todas las veces que sean necesarias mientras estés expuesta al sol.

- Evita las peores horas: las más perjudiciales son las que se encuentran  entre las 11 y las 15, por la incidencia mayor de los rayos solares. 

- 0% alcohol: tanto su ingesta como sobre tu piel. Nunca uses ningún producto cosmético que contenga alcohol (colonias, cremas, etc) cuando vayas a tomar el sol.

- Nutricosmética: convierte a los alimentos en tus aliados contra las manchas. Algunos de ellos, como la granada o las uvas tienen la capacidad de reducir el exceso de pigmentación por sus propiedades, lo que les confiere un “efecto blanqueante”. Incluso existen remedios caseros para aplicar en la piel como el zumo de limón o la cáscara de tomate.

- Refresca e hidrata: es muy importante que recuerdes aplicarte crema hidratante o aftersun después de una jornada al sol.

- No te depiles con cera: si sabes que vas a tomar el sol, no uses la cera el mismo día.

- Más cuidado: si tienes algún problema en la piel (dermatitis, psoriasis, acné), estás con tratamiento hormonal (la píldora anticonceptiva, estrógenos) o estás tomando antibióticos redobla los cuidados. ¡Más vale prevenir que curar!

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