Claves para una buena digestión

La digestión es un proceso básico y vital para obtener nutrientes. Te damos las claves para que sea lo más llevadera posible.

La digestión es el proceso mediante el cual obtenemos los nutrientes necesarios para el funcionamiento de nuestro organismo, por ello es esencial. Los órganos del aparato digestivo, de manera autónoma, digieren los alimentos y para luego absorber sus elementos básicos e incorporarlos al torrente sanguíneo.

 

Conocer la naturaleza de los alimentos y desarrollar hábitos saludables a la hora de hacer la digestión, te ayudarán a hacer tus digestiones mejores y más llevaderas.

 

¿Cómo favorecer la digestión?


El hinchazón abdominal, la pesadez o el dolor tras las comidas son los síntomas más habituales de una mala digestión. Su origen es la gastritis o inflamación de la mucosa del estómago y está favorecida por el exceso de ácido gástrico. Se puede controlar limitando el consumo de alimentos con alto contenido en grasas, de cítricos y de bebidas gaseosas.

 

Los episodios de ardor se asocian al consumo de aditivos alimentarios y las especias como el ajo, la cebolla y la pimienta. El chocolate, la cafeína e ingerir los alimentos muy fríos o muy calientes empeoran estos desagradables episodios debidos al ascenso del ácido del estómago hacia el esófago.

 

También la vesícula biliar origina cuadros característicos de dolor en el lado derecho del abdomen, bajo las costillas. Estos cólicos biliares son más frecuentes en mujeres y aparecen tras las ingestas de grasas. Y pueden originar patologías potencialmente graves. El consumo de aceite de oliva, de frutos secos y de pescados azules aporta grasas saludables y permite controlar sus niveles de estas en sangre disminuyendo el riesgo de aparición de estos cuadros.

 

El alcohol y la nicotina son sustancias claramente nocivas para el aparato digestivo que deben de ser erradicadas de nuestros hábitos. Ambas sustancias tienen un efecto irritativo sobre mucosa digestiva. Comprometen además las funciones del hígado y del páncreas, dos órganos fundamentales en la digestión de grasas y proteínas.

El tránsito intestinal


Favorecer el tránsito de los alimentos digeridos por el tracto digestivo, es fundamental para permitir la correcta absorción de los nutrientes y el agua, evitar el acumulo de gases intestinales y contribuir al bienestar abdominal.

 

Debemos ajustar la ingesta de líquidos a nuestras necesidades, evitando la sensación de sed sin estar permanentemente visitando el cuarto de baño. La cantidad mínima recomendada es de un litro al día en forma de agua y zumos naturales evitando los refrescos o bebidas azucaradas y las bebidas alcohólicas.

 

La fibra es clave para un buen tránsito intestinal. Hay que optar por fibras solubles procedentes de legumbres y frutas evitando el exceso de fibras no solubles. Éstas últimas, presentes básicamente en vegetales y en productos integrales, pueden producir un efecto contrario al deseado si se consumen en exceso.

 

Hábitos dietéticos saludables


• Una buena digestión comienza en la elaboración de la lista de la compra. Esta ha de incluir alimentos frescos, naturales y de temporada, huyendo de productos alimentarios procesados y limitando el consumo de alimentos grasos.

 

• Asimismo, hay que optar por métodos de cocción de los alimentos saludables como la plancha, la cocina al vapor o al horno.

 

• Una dieta fraccionada con cinco comidas al día nos permite disminuir las cantidades de alimentos favoreciendo su digestión.

 

• Hacer una “ingesta consciente” buscando momentos libres de otras actividades que nos permita centrarnos en el acto de comer.

 

• Ingerir los alimentos a la temperatura adecuada y masticarlos correctamente nos permitirá iniciar el proceso de la digestión de manera adecuada.

 

Evitar actividades físicas intensas o estresantes tras las comidas, especialmente en las comidas principales, ayudará a que esta sea más confortable. En las personas con reflujo gastroesofágico no acostarse en las dos horas siguientes a las ingestas limitará su intensidad.


Conocer bien tu cuerpo y sus reacciones habituales a tu dieta, te permitirá detectar trastornos que pueden ser señales de alarma de enfermedades digestivas que requieran de un estudio específico. Disfrutar del acto de comer huyendo de dietas restrictivas, esclavizantes y sin fundamentos científicos que las justifiquen. Una dieta rica, variada y sana es la mejor inversión para gozar de buena salud, energía y alegría a largo plazo.

 

Por: Dr. José Magarzo García, médico especialista en cirugía general y aparato digestivo, ganador de los Doctoralia Awards 2015.

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