Come despacio y gana salud

Adelgazar, facilitar la digestión y disfrutar más de lo que comemos son solo algunas de sus ventajas

Inmersos en el estrés de la vida cotidiana, en ocasiones olvidamos la importancia que tiene dedicar el tiempo adecuado cuando nos sentamos a la mesa. Las prisas, los horarios ajustados y la falta de planificación pueden hacer que convirtamos la hora de la comida en un mero trámite sin ningún valor. Pero disfrutar de una comida tranquila y calmada puede hacer que elevemos la experiencia a otro nivel mucho más satisfactorio, ya que comer despacio nos proporciona más beneficios a nivel físico y mental de los que nos podríamos imaginar.


Al margen de disfrutar más de la comida que tenemos en el plato, varios estudios han demostrado que comiendo despacio se controla más la ingesta de calorías, los nutrientes son mejor absorbidos por nuestro organismo facilitando así la digestión y mejoramos el nivel de glucosa en sangre. Además, no debemos olvidar que comer es un acto social que nos hará reducir los niveles de ansiedad, descansar del trabajo y liberarnos de las preocupaciones al menos por un rato.

Dedicar al menos 30 minutos de nuestro tiempo, sentarse a la mesa, alejarse de la televisión y los dispositivos electrónicos, masticar bien cada bocado, dar pequeños sorbos de agua o depositar los cubiertos en el plato entre cada bocado son algunos sencillos trucos que nos ayudarán a ralentizar la ingesta de alimentos haciendo de la comida una experiencia mucho más placentera y saludable.

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