Cómo cerrar etapas

¿Sigues sufriendo por una historia que se acabó o por una vieja amistad? Quizá sea hora de pasar página y abrirse a otras cosas. El psicólogo Bernardo Stamateas te da las claves para conseguirlo.

¿Sigues sufriendo por una historia que se acabó o por una vieja amistad? Quizá sea hora de pasar página y abrirse a otras cosas. El psicólogo Bernardo Stamateas te da las claves para conseguirlo.

 

Acabar para avanzar

Tener emociones atascadas significa tener emociones enganchadas. Es como permanecer fijos en una estación emocional mientras el tren de la vida sigue avanzando, así que, por nuestro bien, necesitamos levantar el ancla definitivamente del pasado para poder continuar el viaje y avanzar. Todos podemos quedarnos enganchados en algún momento de nuestra vida a diversas personas o situaciones; también a hábitos del pasado o incluso a rituales familiares. No pasa nada. Las etapas se pueden cerrar, siempre que reconozcamos que las tenemos pendientes.

 

Emociones que duelen

En ese sentido, hay síntomas clave que nos darán la pista: que sintamos una emoción intensa cada vez que recordemos a alguna persona o situación, y que eso nos dé constantemente vueltas en la cabeza. Hay variantes de esto último, como rumiar sobre ello y decirse uno mismo: "Tendría que haber hecho esto o lo otro, o ¿por qué no respondí de aquella manera?". Hay una razón para este diálogo interno, y es que, cuando tenemos una experiencia negativa, la mente segrega más sustancias químicas que cuando se trata de una positiva, por eso se nos suele quedar  más grabado lo malo que lo bueno, lo que nos dolió que lo que nos hizo feliz. Pero, una vez que ocurre y que lo identificamos, se impone cerrar esa etapa de nuestra vida mediante tres pasos.

Aceptación

El primero es sacar lo guardado, decir eso que no dijimos en su momento y nos provoca dolor. Podemos decirlo pero también podemos escribirlo: lo importante es sacarlo de dentro. Después hay que perdonar y, por último, usar lo que yo llamo "el don del adiós", que no es resignación sino aceptación. Se trata de decir en voz alta:'Voy a cerrar esto que ya pasó', porque la realidad la construimos con nuestras palabras, con lo que hablamos; y esa frase es una afirmación de nuestra voluntad, de nuestro poder para hacer que cambien las cosas. Lo bueno de cerrar cualquier etapa de nuestra vida es que algo nuevo comenzará a abrirse; no hay una etapa más bonita que otra. Cada una tiene su encanto si sabemos vérselo.

 

¿Y un amor?

Quizá una de las cosas más difíciles y estresantes de la vida sea pasar página de una relación, tanto si se ha acabado por expreso deseo nuestro como de la otra parte. También si ha finalizado por causas más duras o trágicas. En cualquier caso, y después de una etapa de inevitable dolor, es hora de quererte, de no encerrarte en esa actitud. Hoy en día la vida es muy larga y conlleva multitud de cambios (de trabajo, de residencia...). A veces, también de pareja.

Si has sufrido por una ruptura, intenta ver el lado bueno del asunto; descubre en ello una oportunidad de conocerte a ti misma y de mejorar. De ser, en definitiva, más feliz, tanto tú sola como dentro de una relación. Cuanto antes aceptes que la historia ha terminado, antes empezarás a mirar hacia adelante.

Mar

Mar Pastor

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