Cómo combatir la congestión nasal

Este ha sido uno de los inviernos más cálidos de la última década. La llegada tardía del frío y el comienzo de las lluvias nos anticiparon que esta primavera sería con impacto moderado en las infecciones alérgicas.

Este ha sido uno de los inviernos más cálidos de la última década. La llegada tardía del frío y el comienzo de las lluvias nos anticiparon que esta primavera sería con impacto moderado en las infecciones alérgicas.

 

La polución, el tabaco, la contaminación… están ligados a la mayor incidencia de las alergias, según SEAIC (Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica).

 

Pero, ¿qué es la alergia? La alergia aparece cuando el sistema inmunitario reacciona de manera exagerada frente a sustancias inocuas que identifica como dañinas, y produce anticuerpos para hacerlas frente. La siguiente vez que una persona entra en contacto con el alérgeno, el cuerpo recuerda la exposición anterior y produce más anticuerpos. Esto provoca la liberación de sustancias químicas en el cuerpo que produce una reacción alérgica. Algunos de los alérgenos más comunes son el polen, los ácaros del polvo doméstico y las mascotas.

 

Uno de los síntomas más frecuentes es la congestión nasal. Típica es la rinitis alérgica producida por el contacto con polen, ácaros, animales domésticos, etc., una patología común que con frecuencia se confunde con el resfriado. Impide la correcta respiración por la nariz y nos vemos obligados a respirar por la boca, lo que facilita la entrada de gérmenes al tiempo que reseca la garganta.

 

Pero cuáles son las diferencias entre alergia y resfriado. Un motivo frecuente en la consulta de los médicos es un catarro que no se cura. Catarro que acaba siendo una alergia. Aunque inicialmente puedan cursar de forma parecida con los mismos síntomas, necesitan tratamiento diferente. Os damos unas pautas para poder diferenciarlos:

 

-Congestión nasal y estornudos, presentes tanto en procesos alérgicos como catarros.

 

-Ojos que pican. Es un síntoma alérgico y raramente resfriado.

 

-Fiebre. Puede estar presente en algunos catarros, pero nunca en un paciente alérgico.

 

-Tos y dolor de garganta. Generalmente se dan en los resfriados, pocas veces en la alergia.

 

La importancia del cuidado de las fosas nasales

La prevención empieza por la limpieza de la nariz. Los lavados nasales están aconsejados para una adecuada higiene nasal, humidificar las fosas nasales, mejorando el funcionamiento de los cilios vibrátiles, responsables del filtrado del aire.

 

Las soluciones de agua de mar serán nuestras aliadas para la correcta limpieza, preferentemente irrigada con fuerza para un mayor arrastre de las partículas contaminantes y alérgenos.

Mar

Mar Pastor

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