Cómo cuidar tu zona íntima

Solemos oír hablar de higiene bucal, higiene facial e incluso higiene postural. Quizás la higiene íntima es de la que menos se habla, pero es igual o más importante.

A veces nuestra zona íntima queda relegada en cuanto a cuidados se refiere y nos limitamos a mantener unos hábitos de limpieza básicos. Sin embargo, sabiendo que es una de las zonas más sensibles del cuerpo, debemos prestar más atención.

 

Una correcta salud íntima pasa por unos hábitos de higiene íntima correctos, para evitar infecciones bacterianas, hongos o virus, que pueden ser pasajeras o volverse crónicas. Nuestra flora íntima es el conjunto de bacterias que se encarga de protegernos de amenazas, y por ello nuestra higiene ha de ser eficaz, pero suave para preservarla y no alterar su estado.


El pH de los productos


Debemos tener en cuenta que el pH vaginal de las mujeres varía durante el ciclo y la etapa de la vida en la que estemos. Una niña y una mujer postmenopáusica tienen el pH vaginal de 7, en cambio el de cualquier mujer en edad fértil suele ser de 4.4, incluso en el embarazo se llega a un pH de 3,5 (mucho más ácido).


Decir que el gel de ducha que utilizamos normalmente sirve también para la higiene íntima es un error, ya que éstos suelen tener pH más alto y con componentes demasiado astringentes, que podrían irritar y secar la zona vaginal. Tampoco deben llevar detergentes, que eliminarían la flora y la capa protectora natural de la piel. Mejor emplear un gel suave diseñado específicamente para esta zona: sin jabón, ni perfume y con el pH adecuado.

Sin perfumes y alcohol


Siguiendo con la irritación, debemos alejarnos de productos que contengan perfumes o alcohol. Esto es importante si solemos emplear toallitas íntimas; son un producto muy útil, pero si no vigilamos se pueden volver en nuestra contra. También se recomienda evitar siempre que podamos los productos que contengan parabenos, colorantes o sulfatos. Cuanto más natural, mejor.


Ingredientes recomendados


La manzanilla, el aloe vera y el propóleo son grandes aliados de la zona íntima de una mujer, ya que previenen el crecimiento de microorganismos patógenos. También la caléndula, pues tiene propiedades antiinflamatorias.


Recomendaciones básicas


No llevar ropa interior sintética y ajustada, no permanecer mucho tiempo con compresas, salva-slips o tampones, lavarse las manos antes y después de ir al baño, no llevar ropa mojada o húmeda durante mucho rato… Son algunos consejos básicos con los que nos aseguraremos de que nuestra zona íntima esté en perfectas condiciones.

 


Por Mónica Lizondo, farmacéutica y cofundadora de Farmaconfianza.

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