Cómo distinguir un buen aguacate

Trucos para no dudar más a la hora de escoger las mejores piezas.

Tres aguacates 3,50 euros, un kilo 5,99 euros… Cuando uno se planta en el lineal de la frutería delante de este manjar mantecoso de atractivo color verdoso, es inevitable mirar el precio y que le entren las dudas de cómo distinguir uno bueno de otro que no sea. A veces hay sorpresas en el precio, y entonces se compran incluso aunque no se quieran. Esto suele ocurrir cuando el aguacate es nacional, que en general es más barato que el importado y no tiene por qué ser peor de calidad. Pero al final está tan bueno y lo usamos tanto en la cocina, desde el desayuno hasta en las ensaladas, aperitivos e incluso platos más elaborados, que lo compramos igualmente. 

Pagamos lo que sea por ellos, y eso que nadie te asegura que el aguacate te vaya a salir bueno al 100%. La rabia que da abrirlo y encontrarte un mal producto, ¿verdad? Tampoco te podemos garantizar nosotros que no vuelvas a fallar al escoger uno, pero con estos consejos desde luego la fiabilidad será mucho mayor a la hora de elegir. 

Aunque existen diversas variedad de esta fruta rica en ácido oleico, la forma de medir su madurez es la misma: tacto y color, color y tacto. El orden de los factores no altera el producto, pero son estos los dos detalles que miden si un aguacate está en su punto sin tener que abrirlo. Lo único que hay que tener en cuenta sobre las variedades son sus características concretas porque, por ejemplo, el hass tiene la piel más rugosa y marrón oscura que el resto -Pinkerton y fuerte son otras de las variedades que también se encuentran a menudo en España-. Pero a la hora de la verdad, las pruebas que tienes que hacer con el aguacate son las mismas: prestar atención a su color y apretarlo ligeramente con las manos -protegidas con guantes aunque sea una fruta con piel, por favor-.

Cuestión de tacto y color

El color es un muy buen indicativo, sobre todo en el caso en el que la fruta esté verde, síntoma inequívoco de que le faltan días de maduración antes de alcanzar su estado óptimo. Puedes comprarlo así sin miedo a que no madure porque esta no es una fruta como le puede pasar al fresón, que debes comprarla lista para consumir porque en vez de seguir madurando, se pone fea a las pocas horas. 

Es un poco más complicado diferenciar por el color si el aguacate está todavía en plenitud o ya pasado, pero para esto la solución es presionarlo ligeramente con las manos. Si cede un poco, está listo; en cambio, si se aplasta con demasiada facilidad, es una muestra de inconsistencia que está ligada a una madurez excesiva. Por lo tanto, evita estas últimas piezas, ya que de lo contrario solo podrás salvarlas si las machacas de una forma similar a cuando se prepara guacamole

Al abrirlo, el punto de maduración se mide por el color de la carne y por cómo salga el hueso. Si este se despega casi sin ayuda, es una excelente señal, de igual forma que lo es que la carne presente una apariencia mantecosa y sin manchas marrones, las cuales indican normalmente que el aguacate está un punto pasado. Esto también podría ser consecuencia de un golpe, pero es más habitual lo primero.

Aguacate
Aguacate (Foto: iStock)

Para abrirlo, por cierto, lo más inteligente es manipularlo lo menos posible. Para ello, ábrelo con un cuchillo haciendo un corte alrededor de toda la pieza a la altura del centro en sentido horizontal. Te quedarán dos mitades de aguacate, en una de ellas el hueso. Si este no sale solo, clava la hoja de un cuchillo en él y balancéalo ligeramente hasta que se despegue.

Para separar la carne de la piel, lo mejor es una cuchara pequeña, porque se adapta muy bien a la forma de esta fruta de la que ya podemos disfrutar todo el año en España gracias a que de noviembre a mayo se cultiva en la zona de Málaga y Granada. El resto del año, el aguacate llega a España sobre todo desde Perú y Chile, que exportan más que el mayor productor de este alimento, México. Llama la atención que entre los principales exportadores mundiales de aguacate a nuestro país también se encuentre Sudáfrica. 

Pero ya sea de la Costa del Sol o del cuerno de África, para distinguir un buen aguacate hay que hacer exactamente las mismas pruebas con uno y otro. Ahora que ya te las sabes, te dolerá menos pagarlos al precio de oro al que suelen estar. 

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