Cómo elegir bien tu almohada

De ella depende que a la mañana siguiente amanezcamos con o sin dolor de cuello. Acertar con la adecuada es fundamental para la buena salud cervical.

De ella depende que a la mañana siguiente amanezcamos con o sin dolor de cuello. Acertar con la adecuada es fundamental para la buena salud cervical.

 

Según tus hábitos

¿Cómo duermes? Si es boca abajo, te conviene una almohada de no más de 10 cm de alto, o incluso dormir sin ella. En el caso de que duermas boca arriba, la almohada debe ser unos 12 cm o más baja que los hombros. Si duermes de lado, necesitas una almohada un poco más alta, de unos 15 cm, que mantenga cabeza, cuello y columna bien alineados.

 

 

Materiales

 

Fibra. Son cómodas, transpirables y tienen una gran capacidad de recuperación. Se pueden lavar a mano. No presentan problemas de alergia.

 

Viscoelástica. Se adaptan a la cabeza, favoreciendo un buen soporte cervical. Son termosensibles. Muy aconsejables para los que duermen de lado.

 

Látex. Tienen una textura suave y agradable. Como las de viscoelástica, sujetan muy bien la cabeza y tienen sistema de memoria, es decir, se adaptan a ella. Hay que airearlas y darles la vuelta a menudo.

 

Plumón o plumas. Son muy mullidas y suaves, pero son poco firmes y sólo recomendables para los que duermen boca abajo. Pueden ser demasiado cálidas y producir alergia.

 

Texto original: Raquel  Mulas

Mar

Mar Pastor

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