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¿Cómo hacer una tortilla de patata sin un solo huevo? El ingrediente que no esperas...

Sí, se puede y, además, es muy sencillo. Es hora de probar esta nueva receta, apta para veganos e intolerantes al huevo, y de descubrir cuál es el sustituto perfecto.

tortilla de patata sin huevo
iStock.

Es uno de los platos españoles por excelencia, a todo el mundo le gusta y si osas decir que no estarás cometiendo sacrilegio, avisamos. La receta es sencilla y los ingredientes básicos, el problema viene cuando te falta uno de ellos o no puedes comerlo. Y seguro que más de una ha buscado en Google: ¿Cómo hacer una tortilla de patata sin huevo?, esperando encontrar algún meme divertido, alguna fórmula secreta irreproducible o una simple respuesta con un NO como una casa acompañado de una emoticono de risas. ¡Error! Como diría Obama: "Yes, we can".

La tortilla de patata no puede faltar en aperitivos, comidas en el campo o cenas entre amigos. Sea cual sea la ocasión, siempre va bien. Unos la prefieren con cebolla, otros sin ella, unos cuajadita, otros más jugosa, unos fría, otros caliente... ¡Pero que no falte! Como tampoco pueden faltar las competiciones para ver a quién le sale mejor. En esto tan apasionante no pueden participar ni los  que no comen productos de origen animal, ni los intolerantes el huevo por razones de salud. Pero tal afirmación no es del todo cierta porque sí se puede hacer tortilla de patata sin huevo. Redoble de tambores...

Estamos seguros de que algunas ya sabéis por dónde va la cosa, sobre todo las especialistas en recetario vegano. Para el resto, aquí va el secreto. Hay que encontrar una alimento que pueda ejercer como sustituto y ese es la harina de garbanzos. Esta legumbre es una fuente importante de fibra, hidratos de carbono, proteínas, minerales y vitaminas del grupo B. Su harina mezclada con agua es lo que vamos a usar en lugar del huevo. 

harina de garbanzo tortilla de patata
La harina de garbanzo sustituye al huevo / iStock.

Así se elabora

Ahora lo que toca es desgranar la receta. Necesitamos aceite, patatas y el nuevo producto estrella; lo de la cebolla es opcional. A partir de ahí, el proceso de elaboración es similar al de cualquier tortilla tradicional. Se cortan las patatas en láminas, se ponen a freír a fuego medio para que se vayan haciendo con calma y sin quemarse. Una vez fritas se retiran y se escurre bien el aceite con el fin de que no quede demasiado grasienta.

A continuación en un bol ponemos una taza y media de harina de garbanzo, la misma medida de agua (estas cantidades son orientativas dependiendo del tamaño y los comensales), y un poco de sal. Batimos bien hasta lograr una salsa homogénea. Lo más importante es que no queden grumos, recuérdalo. Cuando lo tengamos bien ligado, la agregamos la patata y dejamos que se mezcle todo bien para luego pasarlo a la sartén y cuajarla. Lo de darle la vuelta lo dejamos a tu pericia.

Y te estarás preguntando, ¿pero va a quedar igual que la de toda la vida? Claro que sí, solo recordarte que las famosas tortillas de camarones se hacen con harina de garbanzo... Vas a alucinar con el resultado, porque es un clon casi perfecto. A partir de ahí explora las mil y una variedades de la tortilla española, a la que se puede añadir chorizo, calabacín, pimientos, rellena, en salsa... Ahora que te hemos desvelado el secreto y aunque sí puedas comer huevo, seguro que te entran ganas de probarla. 

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